El Atlético tiene salud deportiva y económica

El Atlético goza de buena salud deportiva y parece que también económica. Sobre todo por el empujón que va a dar a la caja Wang Jianlin, el magnate chino que ha adquirido el Edificio España y que ha puesto cierta querencia en el club del Manzanares. Hay alguien en la entidad con capacidad técnica superlativa dado el buen ojo que tiene para ir cambiando al delantero centro y sin que ellos sea perjudicial para el equipo. Forlán, Falcao y Diego Costa han sido precedentes de gran rendimiento. Ahora ha entrado en acción Mandzukic.

En lo económico, el Atlético ha pasado por etapas de autentica angustia y se ha ido salvando casi milagrosamente. En algunos momentos gracias a las aportaciones de socios y directivos tan entusiastas y generosos como fue Julián Sanz Calonge, que echó una mano a Vicente Caderón, primero, y a Jesús Gil y Gil después. Enrique Cerezo, actual presidente, en más de una ocasión ha arriesgado su fortuna personal.

En el club hay buen ojo para los menesteres más importantes. Tuvo un crédito del singapurense Peter Lim y éste, de la mano de su socio el intermediario portugués Jorge Mendes, pretendió cambiar su crédito, de unos veinte millones de euros, por acciones. Pese a la debilidad de la caja se prefirió pagar la deuda y no contar con Lim en los puestos de mando económicos. Recientemente, el supermillonario chino Wang Jianlin se asentó en inversiones en nuestro país y después de plantar su poder en la Plaza de España madrileña ha llegado al Vicente Calderón. El Atlético sí ha aceptado a este caballero como inversor. El Valencia no quiso a Jianlin y, a cambio, se comprometió con Lim, a quien despreció el club madrileño.

El club se ha ganado un puesto en Europa lo que les está reportando ayuda importante para cuadrar los presupuestos. En ello tiene que ver no sólo la contratación de Cholo Simeone entrenador milagro, sino en el modo en que se organiza la plantilla. El caso más llamativo es el de los delanteros centro.

Del Villarreal fichó a Forlán, pagado a largos y demorados plazos, y después consiguió al colombiano Radamel Falcao. Ambas operaciones le resultaron productivas en lo económico y en lo deportivo. Parecía imposible que Falcao pudiera ser sustituido por alguien con parecidas condiciones y se halló en Diego Costa, otra operación deportiva y financiera con éxito.

El Calderón tiene nuevo ídolo goleador. El croata Mario Mandzukic es idóneo para el fútbol que practica el equipo. Es fuerte físicamente, peleón constante y hábil goleador. Sabe estar en su sitio y resolver los problemas con notable intuición. Tres goles al Olympiacos han servido para confirmar su capacidad goleadora, su condición de ariete firme y resolutivo. Otro acierto del club.