Mandzukic, héroe en el Calderón

El Real Madrid tenía tres objetivos en Basilea: establecer la marca de victorias consecutivas que lograron Miguel Muñoz y José Mourinho, conseguir definitivamente el primer puesto del grupo y, yo diría que principalmente, que Cristiano, en partido que podía ser propicio, se acercara a la marca de 74 tantos europeos de Lionel Messi. Sólo logró un tanto e igualó con Raúl a 71. La noche goleadora fue la de Mandzukic en el Calderón. Se apuntó un “hat trick” auténtico, es decir, tres goles consecutivos.

No apretó el Madrid desde el comienzo como si no tuviera ansiedad por sus propósitos. Sin embargo, desde el comienzo fue sensiblemente superior al Basilea. Pero no de manera arrolladora. Perdió en muchos minutos el balón y el dominio del juego. Ancelotti alineó a Keylor Navas, Varane, Arbeloa y Coentrao. Muchos cambios en la zona defensiva. No era preciso mayor esfuerzo. Además, Sergio Ramos en el minuto 43, hizo una falta clara y el árbitro le mostró la tarjeta amarilla. Otro objetivo cumplido. No jugará el último encuentro pero seguirá limpio de amonestaciones tras el intrascendente partido con el Ludogorets en el Bernabéu. El árbitro le perdonó la expulsión y un penalti.

Karim Benzema se convirtió en el mejor servidor de Cristiano y le puso el balón como ponían a Fernando VII las carambolas y se animó a competir con Messi en ese otro reto que tienen pendiente. La segunda parte quedó a la espera de comprobar si el portugués se mantenía firme en la carrera goleadora. Falló el habitual tiro libre y otra cesión a pedir de boca la malbarató.

No están en ninguna prueba Raúl García y Mandzukic en el Atlético y, sin embargo, tampoco conceden tregua a los adversarios. Bien es cierto que Roberto, portero del Olympiakos, de nacencia colchonera, tuvo el detalle de regalarle la pelota a Juanfran y la consecuencia fue el tanto del navarro. Otra facilidad como las que daban al felón Fernando VII en la mesa de billar.

El Atlético sigue partido a partido, como proclama su entrenador, y ello le garantiza la continuación en Liga de Campeones en la que pretende reeditar la magnífica campaña de la pasada temporada. Ya está en octavos de final y luchará en Turín por la primera plaza. El Madrid ya se puede conceder tregua en la última jornada de la liguilla.