Y al final gana Alemania

Vicente del Bosque volvió a apostar por un delantero centro. Esta vez fue Morata el elegido. Parece que tiene la idea de desterrar definitivamente al falso nueve. También parece convencido de que cuando no se posee la condición del toque, lo conveniente es armar el ataque con laterales de tendencia ofensiva. En esta ocasión, por Juanfran y Jordi Alba jugaron Azpilicueta y Bernat. Contra Alemania, campeona del Mundo, pero con sólo tres titulares de la final de Río, España aún alineó seis jugadores de los participantes en la funesta excursión suramericana. Con todo, la igualdad fue la nota dominante. Y al final, como dijo Lineker, acaba ganando Alemania.

Alemania, con tanto joven recientemente incorporado a la selección, no dejó de poseer su tradicional fortaleza. Low recurrió en Vigo a colocar tres defensas centrales atrás para afianzar su defensa. Le salió bien la operación porque los delanteros españoles, pese a las acciones individuales y algunas jugadas bien ordenadas, no tuvo muchas ocasiones para batir al suplente de Neuer.

La Roja contó con la dirección de Isco, protagonista en todo momento y en todas las parcelas del césped y pese a ello le costó hallar el momento idóneo para el remate. Afortunadamente, parece que ha cambiado la tendencia y se volvió a disparar desde fuera del área. Lo hizo Nolito y lo hicieron Raúl García y Pedro.

Del Bosque probó con Busquets y Bruno como doble pivote y la operación fue satisfactoria. Sobre todo porque el barcelonista se vio más arropado de lo que suele estar en su equipo. Bruno no tiene que demostrar nada puesto que lleva años en la elite mostrando gran calidad. Su vuelta ha sido muy justificada.

Del Bosque recurrió a los cambios para dar contento al mayor número posible de seleccionados. Por ello en la segunda mitad alineó a Bartra y Albiol por Piqué y Ramos, Camacho ocupó la plaza de Busquets, Raúl García dejó paso a Callejón, Nolito fue sustituido por Pedro y dejó el puesto al debutante Kiko Casilla.

Más que los relevos influyó en el juego de la segunda mitad la cantidad de lluvia que no cesó con lo que el balón corrió menos y en el equipo español de notó el cansancio por la fuerte presión del primer tiempo. Alemania equilibró la posesión de la pelota y acabó imponiéndose con un disparo de Kroos. Alemania no es Bielorrusia y de ahí que al final, si bien no fue superior a España, acabara imponiendo su fútbol con un inesperado gol.