La Liga seguirá escocesa

No se hagan ilusiones. La Liga no ha vuelto a las campañas de antaño en que luchaban varios clubes por el título. Ganó el Atlético la pasada temporada y por ello debemos alegrarnos. No romper la alternancia en el poder futbolístico es como políticamente estar entre Cánovas y Sagasta, que tal parece que ocurre con el gobierno del país. Hay gentes, y algunos colegas, que se hacen cruces de lo buena que será la actual Liga. Entre el quinto de la tabla y el primero sólo hay dos puntos de diferencia. Hay quienes se ilusionan con la idea de que haya cinco equipos disputándose el pastel. Pero acecha otra vez la sombra escocesa.

No ha lugar a tales ilusiones. El Barça aún es líder pero dejará de serlo porque lo superará el Madrid. El Sevilla está en el segundo lugar y ello ha creado grandes emociones en el Sánchez Pizjuán. Es segundo porque de milagro ganó al Villarreal. La clasificación se la jugarán Madrid y Barça y les dará la lata el Atlético, a pesar de que el equipo no tiene el potencial del año anterior porque las ausencias de Filipe Luiz y Diego Costa son muy sensibles. El francés Griezman no es el impulsor que necesita el equipo para no descolgarse del grupo de cabeza.

También está el Valencia, pero visto lo sucedido en Riazor no es conjunto que tenga capacidad futbolística suficiente para aspirar a ganar la Liga. La venta de la mayoría de acciones al singapurés Peter Lim se traduce balompédicamente con la llegada de portugueses a Mestalla. Lim, socio asociado en sociedad con Jorge Mendes, seguirá aportando jóvenes lusos con futuro. La probable es que Mestalla se convierta en laboratorio de Mendes con el fin de que cuantos triunfen sean vendidos con notables ganancias para él y su socio asociado en sociedad.

La Liga volverá donde suele. Dos o tres por el título, tres o cuatro por la Liga de Campeones y entre ellos la Liga Europa. Como el año pasado. Como en Escocia.

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