El Atlético, el mejor equipo

Todas las entregas de premios tienen polémica. Los jurados nunca complacen. Cuando el asunto es futbolístico el problema se agranda. La entrega de galardones de la Liga de Fútbol Profesional a los mejores de la pasada temporada ha creado gran insatisfacción en el Atlético de Madrid. El campeón de Liga y subcampeón de Europa solamente tuvo por parte de los votantes el reconocimiento de Cholo Simeone como mejor entrenador.

La cuestión podría sustanciarse con el argumento de que el equipo del Manzanares es justamente un conjunto que brilló por la cohesión del grupo más que por las individualidades. Cualquier cotejo al margen de este concepto lo colocaba en inferioridad. Tuvo futbolistas de mucho fuste, pero en la comparación no podían obtener ventaja y en caso de mayor o menor equilibrio al final suelen salir vencedores los madridistas. Con todos los méritos de Diego Costa, evidentemente, Cristiano estuvo por encima. Sorprendió favorablemente Keylor Navas cuyo premio tal vez no habría sido tan claro de haber continuado en el Levante. El Bernabéu siempre pesa.

Enrique Cerezo, finamente, se quejó del escrutinio y Simeone renunció a opinar. Resultó chocante que no alcanzara tantos galardones como su vecino. Y tampoco alineó a jugadores que pudieran superar a los demás galardonados. Los jugadores del Atlético son excelentes profesionales. Nadie puede negarles el menor mérito. En su contra está la carencia de “glamour”. Son futbolistas válidos para cualquier equipo con grandes aspiraciones, pero ninguno, salvo Diego Costa o Filipe Luiz, era valor astronómico en el mercado. Tal vez les baste el orgullo de haber sido los mejores de la pasada Liga. Y con la mitad de la cuarta parte del presupuesto de la plantilla.

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