Al Madrid le bastan dos delanteros

No ha lugar al debate y menos aún a la polémica. Al Real Madrid le da lo mismo jugar al 4-4-2 que al 4-4-3. En Anfield, donde nunca había ganado, por lesión de Bale, Ancelotti solamente alineó a dos hombres de ataque: Cristiano y Benzema y entre los dos, al descanso, el Liverpool estaba muerto y el equipo madrileño se podía dedicar a pensar en el partido del sábado contra el Barcelona.

Es probable que contra el Barcelona la mejor arma sea precisamente la empleada en Liverpool. Con Modric, Kroos, Isco y James en la zona media se domina más el balón y se crean más jugadas de gol. Con el francés y el portugués parece que basta. Los cuatro del centro sí pueden jugar a disputarle la pelota al Barcelona. Bale es mejor compañero de Cristiano para las jugadas a la contra y con gran velocidad, pero es menos solidario, que Isco y James en labores defensivas.

El Madrid necesitaba encontrarle el puesto y labor idónea a James y ya la tiene. Es jugador que se sacrifica y ayuda en ataque con grandes pases de gol y oportunismo para el remate. El balón que le mandó a Cristiano en el primer gol fue de auténtica artesanía.

Se sabe que lo complicado es privarle de la pelota al Barça. Cuando se consigue sus posibilidades para marcar disminuyen sensiblemente. El Madrid, por el contrario, no precisa dominar el balón para vencer. Dos contragolpes pueden resolver el problema. Tal y como se están desarrollando los encuentros se puede afirmar que el equipo sale a jugar con un gol de ventaja: el seguro de Cristiano.

Ancelotti también se quiso curar en salud y dio un cuarto de hora de descanso a Cristiano para que esté en plenitud contra el Barça. Le suplió Khedira, suplente que quiere emigrar. Ancelotti aprovechó los tres cambios para refrescar el equipo. Era para dar minutos a los suplentes al tiempo que daba descanso a quienes han de jugar el sábado.

El segundo tiempo no cambió nada. Donde sí hubo función espléndida fue en el Vicente Calderón. Pareció que el Atlético estaba frío y había perdido el espíritu cholista y en un santiamén derrotó al Malmoe. Koke marcó el camino, Mandzukic le siguió y después remató Griezman. Godín marcó el cuarto y Cerci puso la guinda con el quinto tanto.

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