Las selecciones de fútbol, a la baja

El fútbol de selecciones está a la baja. El equipo Sub-21, doble campeón de Europa, perdió ayer con Serbia, en Cádiz, y además de que no podrá defender su título europeo tampoco podrá acudir a los Juegos Olímpicos de Brasil. Un conjunto formado por jóvenes que ya están en los grandes conjuntos nacionales e incluso internacionales, no lograron ganar a los serbios en el partido de ida (0-0) y perdieron cuando era necesario vencer (1-2). La ilusionante segunda selección ha dado un paso atrás y los nombres que la han formado han perdido la gran ocasión para mantener la imagen de casi invencibles. Este equipo llevaba cinco años sin conocer la derrota y ha venido a padecerla cuando más podía doler.

Ante los serbios, los jugadores españoles dominaron durante todo el partido, El porcentaje de posesión de balón llegó al 70 por ciento. Fue un contragolpe, la primera ocasión en que llegaban los visitantes al marco español, cuando en jugada desgraciada ni Gayá ni Ñiguez despejaron la pelota y éste la introdujo en su portería. A partir de ese momento fue remar contra corriente frente a un equipo que se defendió magníficamente. En el minuto 92, se logró el empate en remate de Sergio Roberto, pero en pleno acoso, el derribo llegó a la portería española con otro contragolpe. Y ahí se acabó el viaje español a Europa y Brasil para los Juegos.

La selección sub-21 debería ser una copia de la superior. Especialmente cuando ésta mandaba en el mundo. El juego de toque que tanto maravilló no ha sido heredado por la A ni por la B. Comienza a ser preocupante que en el conjunto que ha de suplir a los consagrados no exista un futbolista que mande, que ordene, que lleve la batuta. El seleccionador. Albert Celades, pidió el concurso de Isco con la esperanza de que manejara el timón, pero éste ha querido más que ha podido. Tal vez le ha sobrado el deseo de ser el eje.

Se echa en falta la aparición de futbolistas al estilo Xavi Hernández. Se sabe que emular al barcelonista es muy difícil, pero contar con jugadores de ese estilo, aunque no lleguen a su altura, es fundamental. La Roja ha perdido parte del estilo y la Rojita no lo encuentra. El fútbol de nuestras selecciones atraviesa auténtica crisis. El problema ya no es que se gane o se pierda, sino que sólo se juegue a retazos. La aparición de algunos es esperanzadora, pero también hay futbolistas cuyo futuro es incierto por mucho que gocen de cierto nombre. Imposible que lleguen a la A.

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