La Supercopa, test para Atlético y Madrid

No es la prueba del nueve, pero si es test que puede producir valoraciones con respecto al futuro inmediato. Atlético y Madrid se juegan algo más que la Supercopa de España. El equipo campeón de Liga está obligado a mostrar de nuevo sus posibilidades con las que justificar los méritos de la pasada campaña. El Madrid, con los nuevos fichajes, tiene que demostrar que ha avanzado porque su potencial futbolístico ha aumentado considerablemente.

Ha dicho Simeone que con los fichajes de dos jugadores del Madrid el Atléico ha contratado nueve. Recurrir a la economía es comenzar a reconocer la superioridad. Evidentemente, el Atlético no puede compararse desde el punto de vista económico con el Madrid, pero su equipo compensa la diferencia de calidad con el esfuerzo colectivo. El inesperado empate del Bernabéu ha habido que justificarlo hablando de violencia. Los rojiblancos juegan en ocasiones al borde  de la ley, pero en el Madrid, a veces, también hay jugadores que por su propio impulso bordean lo sancionable.

El Atlético vive el espíritu combativo de su entrenador. Simeone siempre fue lo que los argentinos llaman jugador canchero. Presionar al contrario y no encoger nunca la pierna proporciona alguna ventaja cuando el contrario se muestra más prudente. De todas maneras es evidente que para compensar la superioridad técnica del enemigo no hay que recurrir en ningún caso a la violencia, pero esta condición no se puede adjudicar al Atlético como dogma de fe.

El Atlético mantendrá su trabajo estajanovista con el que quiere llegar al triunfo. El Madrid debe despejar alguna duda. La ausencia de Cristiano podría ser decisiva. Como lo puede ser la de Di María. O la reducción de funciones de Kroos en favor de Xabi Alonso.