El Papa pronosticó y acertó guerra Argentina-Suiza

El Papa Francisco es infalible en cuestiones de fe, pero parece que también lo es futbolísticamente aunque en este aspecto no se lanza a grandes pronósticos porque su equipo, el San Lorenzo de Almagro, es campeón de vez en cuando. Les dijo a los guardias suizos que el partido Argentina-Suiza sería la guerra y no se equivocó. Lo que le debió fallar es el pronóstico que internamente se había hecho a favor de su selección. Ni él ni ningún argentino podían presuponer que Argentina llegaría a la prórroga contra Suiza. Las gentes de fe, seguramente, podrán adjudicar a las plegarias del Papa la victoria in extremis.

Mi nieto Bruno, con diez años, me definió el campeonato como “el mundial de los pequeños”. Ciertamente han sido los grandes los que han marrado. Se han ido campeones del mundo como España, Uruguay, Inglaterra e Italia y ayer estuvo al borde del precipicio Argentina. Finalmente se salvó a dos minutos del final de la prórroga. Lo dramático, desde el punto de vista argentino, es el hecho de que Messi no se encuentra físicamente en condiciones idóneas para intentar la jugada salvadora con frecuencia. Estuvo desaparecido durante más de medio encuentro y finalmente apareció para crear la jugada en que Di María logró el gol del triunfo. Su presencia en la selección ha sido providencial en varias ocasiones y sin embargo, no es el jugador que se espera. Afortunadamente para los argentinos, Di María está jugando por varios. Suiza fue una de las heroicas derrotadas como Chile, Nigeria, México y Argelia.

Ya nos hemos pasado a Costa Rica y vamos a tener que mantener la fe en franceses y alemanes, que tampoco están pletóricos y ganan en las diez de últimas. Quedará el recurso de Holanda que tampoco ha sido la de la añorada “naranja mecánica”. Holanda tiene en contra la historia. Parece incapaz de ganar un campeonato. Ha perdido tres finales y tal vez la más sorprendente y dolorosa fue la de Múnich frente a Alemania en la que a los dos minutos ya ganaba con el tanto de Neeskens marcado de penalti.

Las dos grandes favoritas, Brasil y Argentina están cuartos de final aunque está decepcionando. Ninguna de las dos selecciones ofrece garantías. Se están arrimando demasiado al precipicio. Pueden cae en cualquier momento.

Sobre el autor de esta publicación