Brasil, en los penaltis y gracias

En el fútbol no bastan los méritos en el juego. El fútbol se decide por goles. Brasil consiguió vencer a Chile injustamente, pero acertó en la tanda de penaltis. Gustó más el modo en que se empleó Chile durante todo el encuentro. Los brasileños únicamente tuvieron superioridad en muy pocos minutos. En el último instante de la prórroga, Pinilla estrelló el remate en el larguero y quien pudo haber conseguido el pase de los suyos y salir como héroe falló después el penalti que debía poner el empate en la tanda.

Brasil sufrió para eliminar a los chilenos y en ello no hay novedad con respecto a los partidos anteriores. Que yo recuerde, los brasileños no han tenido nunca un conjunto mundialista inferior al de este año. Tal vez el de Alemania en 1974.

Chile es equipo aguerrido, que lucha sin descanso, se defiende en las jugadas a balón parado con zagueros bajitos que pelean siempre y posee rápido contragolpe en el que basa toda su eficacia en el barcelonista Alexis, quien por cierto marcó el tanto que dio alas a los suyos aunque, posteriormente, en los contraataques en los que hubo ocasión para vencer se enredó en demasía. Alexis es jugador confuso. También erró en el penalti. Fue una pena que con más dominio y mayor claridad en su fútbol el final fuera decepcionante.

Brasil está en cuartos de final y de no mejorar notablemente no se le puede augurar futuro victorioso. Tiene defensa extraordinaria y se defiende con las apariciones de Neymar, mas ni en el centro de campo cuenta con buen director de juego, ni delante tiene un delantero al que se pueda alabar. Fred no es comparable con ninguno de quienes le han precedido en la selección.

Brasil acusa la ausencia de jugadores con inspiración en el ataque y precisión en la conducción del balón en la zona de creación. En cualquier comparación con tiempo anterior sale perdiendo. Contra Chile logró pasar porque le acompañó la fortuna. Más adelante lo tendrá todavía peor.