Despedida con tensiones en la concentración

A España e Inglaterra las han enviado a casa en el primer tramo del Mundial. Alemania, que se presentaba como probable finalista ha sido incapaz de vencer a Ghana. Brasil no pudo derrotar a México, Argentina derrotó a Irán en el tiempo de añadido con un gol genial de Messi, y Uruguay e Italia se disputarán el martes una plaza del grupo para seguir adelante. Y ello gracias a que Costa Rica ha sido la gran sorpresa del campeonato. Los entorchados no han servido de gran cosa.

El historial es tiempo pasado y de ahí que la selección española haya perdido en dos encuentros todo el prestigio acumulado en seis años. Quizá como en “Casablanca” siempre nos quedará París. Francia dio buena imagen.

El equipo español se despide hoy en Curitiba y casi hay que ponerse en lo peor dado el ambiente que reina en la concentración. Después de las declaraciones de Xabi Alonso, en las que puso a pan pedir a algunos de sus compañeros, las tensiones han ido en aumento. Cesc Fábregas no ha digerido bien la suplencia contra Chile y en el entrenamiento, cuando estaba en el grupo de los probables titulares ante Australia, se puso tonto y Del Bosque acabó por retirarle el peto y dárselo a Xabi Alonso, que no parece que fuera medida diplomática.

El último partido cuando todo está decidido no es plato de gusto. Sólo que hay jugadores como Albiol que reclaman la ambición de recuperar prestigio, ganar para salir de Brasil con una victoria y no los últimos de la clase. Se ha puesto en cuestión la lesión muscular a Piqué, lo que han certificado los médicos y tampoco sería de extrañar sin parte facultativo puesto que, como se sabe, llegó a Brasil en condiciones físicas pecarías. Desgraciadamente, no ha sido el único en acusar la dureza de la temporada y las consecuencias de lesiones curadas apresuradamente. En este caso, como en los de Diego Costa y Jordi Alba, para no perderse el Mundial.

Los suplentes ocasión para de lucirse. Entre quienes van a formar el equipo de la despedida hay varios nombres que, probablemente, harán contra Australia su último paseíllo. Del Bosque, según parece, quiere que Xavi Hernández y David Villa, el director del juego y el goleador, tengan su despedida.

En Brasil, en 1950, para el adiós contra Suecia, los técnicos decidieron contar con Eizaguirre, que había perdido la titularidad por Ramallets, Asensi, que fue desplazado por Gabriel Alonso, y éste jugó en la izquierda por Gonzalvo II. Silva cubrió el puesto de Gonzalvo III, Rosendo Hernández actuó por Igoa y Gaínza fue sustituido por Juncosa. Suecia tuvo más fortaleza física y venció por 3-1. El tanto español fue, de nuevo, obra de Zarra. Aquella derrota costó el tercer puesto de la fase final. Ahora, ganar a Australia, además de que para algunos jugadores sea la oportunidad de decirle al seleccionador que se equivocó al no contar con ellos, puede servir para escapar del último lugar del cuarteto. Vano y pobre consuelo.