Del Bosque, como el general Custer

España-Chile en Maracaná tenía historia previa. Fue en 1950, cuando el equipo español venció por 2-0 con goles de Basora y Zarra en el primer tiempo. En aquella ocasión Guillermo Eizaguirre y Benito Díaz, responsables técnicos de la selección hicieron tres cambios. Salieron Ignacio Eizaguirre, Antúnez y Rosendo Hernández sustituidos por Ramallets, Parra y Panizo respectivamente. Se atrevieron a dejar en el banquillo al portero titular y dieron paso a Antonio Ramallets. Del Bosque no se ha atrevido a suplir a Casillas que fue ninguneado frente a Holanda. Su  historial quedó por los suelos y se pensaba que podía dar paso a Reina. Del Bosque no hizo todos los cambios que merecía la primera actuación del equipo nacional y pareció que iba a ser el general Custer en Litle Big Horn. Que quería morir con las botas puestas.

Las novedades de Javi Martínez y Pedro parecieron insuficientes. Del Bosque nunca ha sido un revolucionario. De hecho tomó los mandos de la selección y mantuvo las ideas y los hombres de Luis Aragonés. Su sentido común le impidió hacer como algunos entrenadores que llegan a un club y anuncian que quieren imponer su estilo. En La Roja no era necesario cambiar nada fundamental dados los buenos resultados que estaba dando. Ello llevó a la conquista del Mundial y la tercera Eurocopa. Ahora, parecía razonable que el seleccionador se la jugará. Y ha perdido.

Solamente recurrió a Javi Martínez y Pedro, que tampoco aportaron gran cosa y el partido requería cambio sustancial. Había demasiados fracasados contra Holanda. El Mundial se ha despedido en la primera ronda con siete goles en contra y uno a favor, pero de penalti. El torneo ha significado el error de haber contado con demasiados fieles, con demasiados jugadores a quienes había que agradecer los servicios prestados.

Si Del Bosque hubiera prescindido de jugadores emblemáticos se habría topado con la reacción general en contra. Sin embargo, habría salido ganando. Luis Aragonés cambió a hombres influyentes en el vestuario y con nuevos, y sistema de juego diferente, ganó la Eurocopa y dejó a Del Bosque una herencia que éste ha sabido administrar hasta que no ha habido para más.

El equipo ha llegado en deficientes condiciones físicas. Casillas no ha jugado prácticamente en todo el año y ello se le ha notado hasta en la última actuación, los barcelonistas han terminado fundidos, y moralmente, destrozados por no saber siquiera ganar la Liga en el último partido y en casa. Xabi Alonso no estaba para manejar el juego de La Roja dadas las deficientes actuaciones que he tenido en el Madrid.

Tal vez lo más lamentable es el hecho de que se ha perdido la identidad. No ha habido toque ni juego al contraataque para aprovechar las condiciones de Diego Costa. El futuro aún está en algunos de los jugadores de la lista, pero la revisión, el cambio se impone. Hay que renunciar al premio a quienes lo dieron todo en años anteriores. La primera Eurocopa se ganó hace seis años. El tiempo ha pesado.

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