Alemania presentó cartas credenciales

No es preciso que siempre gane Alemania como dijo un día Gary Lineker. No es necesario, pero en cada mundial existe la sospecha de que, por lo menos, puede llegar a la final. A Portugal le ganó rotundamente incluso si se considera que la expulsión de Pepe fue excesiva. Entonces ya vencía por 2-0 y había demostrado clara superioridad. Han ganado Holanda, apabullando a España, una de las grandes favoritas, Italia y Brasil, la presunta campeona de este año y, sin embargo, la mejor impresión la causó ayer Alemania.

La selección germana dio mayor sensación de fortaleza. Aun contando con grandes individualidades como Toni Kroos que, maneja el juego con sabiduría, velocidad y buen criterio, y el oportunismo rematador de Muller, destaca por su fusión entre líneas. Casi se puede afirmar que carece de puntos débiles. Será muy difícil ganarle.

El partido entre alemanes y portugueses tuvo tanto de fútbol y goles como de parte facultativo. Se lesionó Hugo Almeida y tuvo que ser sustituido. Expulsaron a Pepe y hubo que retocar la defensa dando paso a Ricardo Costa, se lesionó Coentrao y el seleccionador tuvo que recurrir a André Almeida. Para que nada faltara Hummels, autor del segundo gol, en un salto se lesionó un tobillo y también tuvo que ser sustituido.

La aparición en escena de los germanos ha puesto sobre el tapete sus cartas credenciales. Como en otros campeonatos, ofrece imagen de ganador. Independientemente de que finalmente lo consiga o vuelva a caer en la final como otras veces, ha sido la mejor selección de las de primer orden. Tal vez Holanda puede equipársele.

Portugal no puede escudarse en el penalti que marcó el comienzo del encuentro, ni en la expulsión de Pepe, jugador tan proclive a cometer errores, que por muy infantiles que parezcan, pesan en el ánimo de los árbitros. No tuvo Portugal presencia superior a Alemania en ninguna de las parcelas del campo. No puede arrojar la toalla porque debe ser segunda de grupo por encima de Ghana y Estados Unidos. No obstante, el debut le va a costar caro con las dos lesiones y la expulsión.

Cristiano, que ha de luchar por ser el número uno, no tuvo su mejor tarde. Arranca con desventaja respecto de Neymar y Messi. El brasileño marcó dos goles y el argentino hizo uno de los suyos.

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