El fútbol del Chelsea, detestable

José Mario dos Santos Félix Mourinho es malencarado, polémico, maleducado, individuo con el que no se puede tomar café porque se corre el peligro de que a la menor discrepancia te tire la taza a la camisa. El fútbol de los equipos que dirige son trasunto de su carácter. El Chelsea, como el Inter o el Madrid anteriormente, practica un juego antipático. El propio del entrenador. Con el Inter vimos a Eto’o jugar de lateral porque lo que importaba era defender. Anoche, en el Calderón, su Chelsea no presentó novedad. Ramires y William ocuparon las bandas defensivas más que las atacantes. Nueve hombres dedicados a defender y Fernando Torres de palomero, de náufrago buscando una tabla a la que asirse.

Con tal planteamiento, el Atlético tenía que sufrir. Su centro del campo no es muy elaborador. Le va el contragolpe para buscar las posibles incursiones de Diego Costa. Contra una barrera sin huecos es difícil hallar el remate. Por ello lo aconsejable era disparar desde lejos y por supuesto, intentar los avances por las bandas para buscar con los centros la capacidad rematadora de Diego Costa y Raúl García.

Del fútbol que gusta a Mourinho no hay que esperar grandes excelencias. Mourinho es más conservador que su compatriota Oliveira Salazar. En realidad le importa una higa la calidad de sus futbolistas. Lo que realmente le interesa es su idea, su fórmula que, en ocasiones, con grandes jugadores en el campo, ha obtenido títulos. A los del Chelsea con tanto miedo en el cuerpo los convierte en mediocres.

Anoche, el empate a cero era mal resultado para ambos. Para el Chelsea también porque en la vuelta tendría que intentar marcar, salvo que prefiriera llegar a los penaltis, y ello le obligaría a adelantar líneas con lo que el Atlético encontraría alguna ventaja para los contraataque. Sin embargo, la igualada sin goles no da confianza al Atlético. Lo intentó hasta el final y tuvo muy pocos instantes favorables para el remate a gol.

En teoría Mourinho se salió con la suya. Su fútbol es detestable, pero a sus seguidores lo que al final importará será asomarse a la final.