Semana de gloria para Atlético y Madrid

El Barcelona vivió Semana de Pasión antes de regresar al Camp Nou y allí estuvo a punto de protagonizar la Semana Trágica. Para Atlético de Madrid, martes, y Real Madrid, miércoles, hay semana de Resurrección y antesala de la gloria. Hoy, en el Calderón, el Atlético recibe al Chelsea, con individuo tan polémico al frente como es José Mario Dos Santos Félix Mourinho quien no ha dejado de ser verborreico. Ha perdido la Liga inglesa y no ha tenido otra ocurrencia que cargar contra los árbitros. Él nunca se equivoca, quienes cometen errores son los demás.

El Atlético pretende volver a una final europea y para ello, además de marcarse como dogma de fe la consigna de partido a partido que predica Cholo Simeone, tiene ahora como doctrina, como dogma de fe, el ganar, ganar y ganar de Luis Aragonés. Imponerse al Chelsea será complicado porque es conocido el tipo de fútbol que programa Mourinho y que no es otro que el sacrificio defensivo por encima de todo. Recuérdese que eliminó al Barça haciendo del Inter un conjunto tan aculado que hasta Eto´o ejerció de defensa lateral antes que de delantero.

Tal vez la mejor virtud actual de los colchoneros reside en su fe, en su convicción de que la victoria no es imposible. Simeone arenga a los jugadores y cuando entiende que el esfuerzo ha de ser colectivo enciende a la masa de la grada. Hay comunión entre jugadores y seguidores. Tanto unos como otros creen en el milagro de la temporada que está basada en la posibilidad de conseguir doblete con Liga y Europa.

El Atlético, que ha jugado toda la temporada al límite de sus fuerzas, da la impresión de que a sus futbolistas les pesan menos los kilómetros que a otros colegas que han disputado un número similar de encuentros. El Chelsea no es enemigo que ofrezca demasiadas fisuras y para derrotarle será necesario que la misma firmeza que ha ofrecido el equipo de portería a delantera continúe con el mismo orden y la misma tensión.

La eliminatoria tiene trasfondo. La UEFA permite que Courtois, jugador cedido por el Chelsea, pueda ser alineado a pesar de existir cláusula de penalización si el Atlético contaba con él para esta eliminatoria. Chelsea y Atlético han aceptado la sentencia de la instancia superior. Lo que se desconoce ahora es el montante de la operación para la renovación de la nueva cesión que se pretende. En el pacto entrará, sin duda, la cantidad que la UEFA ha considerado que no era de recibo. Los acuerdos entre sociedades anónimas vinculan moralmente aunque no tengan bendiciones de organizaciones superiores.

Mañana, en el Bernabéu, la eliminatoria entre dos grandes aspirantes. El Bayern de Guardiola es seria amenaza.