Gran ataque contra floja defensa

Los partidos entre Real Madrid y Fútbol Club Barcelona son siempre finales. El resultado nunca tiene claro pronóstico. Sobre todo, porque pese a los datos que puedan inclinarse por uno u otro no cuentan desde el momento en que comienza el juego. En el último encuentro liguero disputado en el Bernabéu todo hacía suponer que el vencedor debía ser el Real y ganó el Barça.

Hoy, de acuerdo con los problemas de cada entrenador, el claro favorito es el Madrid. Es menos sensible la baja de Cristiano que la inconsistencia de la defensa azulgrana. La diferencia está en que los madridistas cuentan con hombres de rotunda potencialidad ante el gol y los barcelonistas ofrecen graves problemas a la hora de defender.

Ancelotti recupera a Sergio Ramos con lo que el eje de la zaga es de lujo y en la portería, Iker Casillas, que de ninguna manera puede ser considerado suplente o guardameta de ocasión. El equipo azulgrana juega con Pinto cuya suplencia le ha llevado a jugar cuatro partidos en cinco años. Los defensas madridistas tienen plena confianza en su cancerbero. Los barcelonistas miran de reojo hacia Pinto porque no le conceden las mismas garantías que a Víctor Valdés.

Circunstancia fundamental es el embrollo al que se topa Martino para componer una línea zaguera con media firmeza. Piqué estaría dispuesto a jugar infiltrado y Puyol se ha ofrecido aunque vuelva a recaer. Puyol tiene coraje sobrado para partirse el pecho en defensa del club del que saldrá a final de campaña, según anunció. Mientras siga en el club no regateará el mínimo esfuerzo. No le importaría jugar aunque ello le llevara de nuevo al dique seco. Bartra, que ha sido remedio por la falta de centrales, tampoco está para jugar en plenitud y el único defensa que no plantea problemas es Mascherano, centrocampista reconvertido.

Martino tendrá que decidirse minutos antes del partido y cualquiera que sea la defensa que alinee será una más de las muchas que ha confeccionado esta temporada. Song pudo haber sido central, pero no ofrece seguridad porque pierde balones que crean peligro. El más seguro es Adriano, jugador para todo. Su profesionalidad le permite ocupar cualquier puesto y en todos cumple con seriedad.

El problema peor del equipo barcelonés es la incógnita Messi. Lleva varios partidos desaparecido en combate. La solución a los males del conjunto estaba siempre en el argentino y ahora no se puede apostar por él, aunque como todo gran futbolista, puede reaparecer cuando menos se le espera. Si hoy no lo hace, el Barça está muerto.

El Madrid está fuerte moralmente. Sus jugadores están convencidos de que esta vez la victoria está en sus manos. Ni siquiera la ausencia de Cristiano les hace dudar. Di María está en el mejor momento de su carrera, Bale es recurso goleador considerable y Benzema juega el fútbol como no lo había hecho nunca. Y para manejar la batuta, Isco ha vuelto donde estaba a comienzos de campaña. Sin Jesé ha recuperado protagonismo y se siente propietario de la zona de conducción. Ancelotti tiene en la recámara a Illarramendi y Casemiro. La baja de Marcelo, aunque también es considerable está bien cubierta por jugadores con oficio en la zona. Tengo la impresión de que votar por el Madrid no es muy arriesgado.

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