El Barça, oración, despedida y cierre

Oración, despedida y cierre. Era el final de las emisiones de Televisión Española, en tiempos en que era única, y hasta Radio Nacional rezaba el Angelus al mediodía. Es lo que puede decirse del Fútbol Club Barcelona que, apeado de la Liga de Campeones, también casi ha dicho adiós a la Liga española. Quedan aún partidos en los que pueden suceder acontecimientos sorprendentes, pero ello está ya en el camino de los rezos y peticiones de milagros. La noticia del desastre azulgrana estuvo a punto de quedar en segundo plano por la lesión de Diego Costa, que al marcar el segundo gol, se estrelló contra un poste y la situación fue escalofriante. Afortunadamente, lo que pareció grave percance quedó en lesión más dolorosa que grave.

El Barça ha perdido tres partidos que formaban parte de su contabilidad. En casa fracasó ante el Valencia, equipo que ha navegado este año entre la decepción y el fracaso. Cayó en Valladolid y ha rematado la función en Granada. Con nueve puntos malversados sería líder y con todos los pronunciamientos favorables. Ganar la Copa al Madrid únicamente sería un bálsamo. Analgésico para unas horas. El dolor es profundo. Tanto que el entrenador está sentenciado y hay voces que reclaman también la salida de Andoni Zubizarreta, director deportivo.

Las derrotas tras época gloriosa no se limitan a los sarpullidos. Son necesarias las cabezas de turco. Los jugadores no creen en Martino, Según todos los informes internos no es un gran trabajador. Es lo contrario de Guardiola. No se entretiene con los videos para examinar a los contrarios y sus planteamientos son inocuos. No hay preparación a fondo y los futbolistas no le respetan. A ello ayuda sus decisiones absurdas en lo que respecta a las alineaciones. La última, en Granada, no la habría firmado ningún técnico barcelonista fuera del ámbito de Martino. Desterrar a Messi al extremo derecha sustituir a Iniesta en el Calderón han sido las dos últimas decisiones que han tenido toda clase de críticas. Marginar a Pedro para que jugara Alexis ha aumentado las iras del personal.

El Barça no es solo consecuencia del error del entrenador. Ha habido pésima planificación y de ello es responsable el dimitido Sandro Rosell con su empecinamiento por fichar a Neymar en lugar de reforzar el equipo en las zonas más débiles.

En Madrid todos son plácemes. El Atlético mantiene el liderato aunque también le costara ganar al Getafe con fallo de penalti de Diego Costa incluido. El Madrid sin Cristiano, sin esfuerzos extraordinarios sigue su camino. Antes estaba pendiente del fallo del Barcelona. Ahora sólo le preocupa el Atlético. Al equipo colchonero se le encogió el corazón con el reaparecido Diego Costa. Todo quedó en golpe y grapas.

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