La Roja, con el Barça a la baja, corre peligro

Primero fueron los síntomas y después las constataciones. La Roja corre peligro. El tiqui-taca del Barcelona ya no se tiene en pie y en su caída amenaza con arrastrar a la selección española. El Mundial está en peligro. Vicente del Bosque, seleccionador nacional debe meditar y resolver con cierta inmediatez si sus planes son sostenibles o urge cambio radical en el equipo nacional. Ni la defensa ofrece garantías tal como sucedía cuando estaban en el centro Puyol y Piqué, ni la zona de creación del juego ofrece sensación de firmeza con Xavi a la baja, Iniesta con altibajos, Busquets sin firmeza en el robo y Xabi Alonso navegando sin rumbo fijo en el Madrid. Cesc Fábregas es actualmente pieza gris de tanto interpretar papeles de falso nueve y centrocampista. A La Roja la pueden poner colorada en Brasil.

Los males se acrecientan cuando se ve a Thiago fuera de juego por lesión y en el centro del ataque está perdido Soldado, casi desaparecido en combate, Torres y Negredo sumido en la irregularidad a pesar de las buenas sensaciones de meses atrás. Afortunadamente, se mantiene Fernando Llorente y Diego Costa, seguro en la selección, también necesita descanso porque sus músculos comienzan a resentirse. Pedro no cuenta con la titularidad en el Barça porque su entrenador prefiere alinear a Alexis, jugador que en el juego barcelonista no pinta casi nada. Villa, que no ha sido primera figura en el Atlético tal vez llegue en mejores condiciones físicas que los anteriormente citados.

No están quedando en pie Silva, Mata y Cazorla jugadores creativos y la esperanza de Navas para fortalecer el juego por las bandas. Al tiempo se puede confiar en Javi Martínez aunque utilizado últimamente como defensa central por Guardiola en el Bayern Múnich, mantiene crédito como jugador polivalente. Entre el grupo de emigrantes no se debe olvidar a Azpilicueta, con el que cuenta el exigente Mourinho. La banda izquierda de la zaga está bien cubierta por Jordi Alba, peo al campeona hay que acudir con dos hombres por plaza. La baja de Arbeloa parece cubierta por Carvajal que sigue creciendo en su equipo. Albiol siempre parece fijo para el centro de la zaga y hay que contar con el realista Iñigo Martínez así como con Monreal. Quizá merecería la pena tener en cuenta a Raúl García por sus condiciones en las que combina el juego fuerte y habilidades para el remate.

El problema arranca por una cuestión tan evidente como la del tiempo. Todos los campeones del mundo han cumplido cuatro años más y en algunos casos ello es rémora. Ya hay jugadores a quienes mantenerse en plenas condiciones les cuesta. Sobre todo, porque los hombres que han conformado la estructura fundamental del equipo nacional acusan el cansancio físico y mental de los muchos partidos que juegan cada año. Los mejores han participado en Liga, Copa del Rey y Liga de Campeones.

Es impensable que viendo a Xavi en el Barça se pueda pensar que sobre él recaiga el peso del mando en el centro del campo. Está pidiendo relevos en su equipo y por la mala planificación del club, que cometió el error de invertir cien millones de euros en Neymar en lugar de reforzar los lugares en que eran precisos cambios. La falta de un central ha dejado al descubierto la zona y para Xavi no ha habido los descansos precisos. Llegará al Mundial arrastrando las botas. Se dirá que desde el final de la temporada oficial al comienzo de la preparación mundialista habrá tiempo para que se repongan los más menesterosos. Será sólo consuelo.

Busquets pierde ahora en un partido más balones que en toda una temporada. En el Calderón dejó claro que cuando las fuerzas comienzan a fallar si no se tiene gran calidad la efectividad en el campo decae considerablemente. Sólo con Iniesta se puede seguir apostando a pesar de que no está como antaño y, encima su entrenador, en momentos en que se precisa lucidez para reinventar el juego, lo releva y no sabe con qué motivo táctico.

La espina dorsal de la Roja está tocada. Casillas sigue ofreciendo confianza aunque no es titular en su equipo y la falta de partidos tal vez le pese. Puyol era hombre clave tanto por su juego como por su ímpetu y el espíritu ganador que contagiaba a sus compañeros. Afortunadamente la seguridad, la firmeza y el buen ánimo lo representa ahora Sergio Ramos. Piqué ofrece más dudas que nunca. De Xavi y Busquets ya está dicho y delante, afortunadamente se contará con Diego Costa aunque hay que tener en cuenta que también ha comenzado a padecer lesiones musculares, síntoma de los males que aquejan a tantos futbolistas del momento y en Brasil, su país, no será bien recibido y, de consuno, la animadversión cargará sobre todo el equipo español.

La lesión de Víctor Valdés obligará a Del Bosque a contar con el tercer portero. En mi opinión, tal vez convendría contar también con el segundo. Pepe Reina no está mejor que Diego López y De Gea, que puede ser considerado como guardameta para el futuro deberían estar por delante. Reina es jugador que hace equipo y no crea problemas, pero ello no basta. Aunque el tercero, normalmente no juega, conviene tener posible recambio de garantías. Al Mundial de Brasil de 1950, fueron Eizaguirre, Acuña y Ramallets. Fue el tercero quien acabó siendo titular y héroe.

Los relevos se imponen y tal obligación tropieza con las menguadas aportaciones que pueden hacer algunos clubes. El Madrid, compuesto fundamentalmente por extranjeros, ha tenido la desgracia de la grave lesión de Jesé que apuntaba al Mundial. Isco, que había pasado a segundo plano, afortunadamente, ha vuelto a jugar y su participación es consistente como demostró en Dortmund. Para plazas que no sólo han de ser de acompañamiento, Del Bosque debe contar centrocampistas como el atlético Koke y el villarrealense Bruno. El equipo del Manzanares ya aporta a Juanfran y no sería extraño que Gabi, un todoterreno, acabara formando parte de la expedición. El valencianista Parejo podría aspirar si tuviera más regularidad.

Es probable que esta vez España se llenara a seleccionadores. Tras una etapa en que no se ha discutido al responsable del equipo nacional, a Luis Aragonés sólo se le bendijo cuando ganó la Eurocopa, parece que vamos a entrar en etapa con polémicas y ello sólo es síntoma de insatisfacción.

La selección en la que tanto confiamos tiene antecedentes penales muy cercanos. Ganó a Italia en Madrid (1-0), pero fue derrotada en Suráfrica (1-0) y ganó de manera más que triste a Guinea Ecuatorial en Malabo (1-2).

Sobre el autor de esta publicación