Fácil triunfo y lesión de Cristiano

“Vamos a tener cojones”. Jurgen Klopp lo dijo en español para que se entendiera su mensaje. Al Madrid tal condición se le supone y por ello Ancelotti no tuvo necesidad de anunciar generosidad en testosterona. Su equipo tardó tres minutos en desmontar los ímpetus del equipo alemán. Tras Bale, antes de la media hora, Isco marcó el segundo y el Borussia quedó difuminado con respecto al que en la pasada edición de Liga de Campeones eliminó al Madrid. Victoria satisfactoria del equipo, pero relevo obligado de Cristiano por lesión, que aunque no parece importante creó preocupación.

En el Bernabéu, los germanos, que ya no tienen a Gotze, acusaron, sin duda, las ausencias de Gundogan, el hombre clave en el centro del campo, y de Lewandowski en el centro del ataque. Demasiadas bajas para enfrentarse al Madrid que quería recuperar el cariño de la parroquia que se lo negó ante el Rayo a pesar de la goleada.

El equipo de Dortmund, tras los minutos en que fue notablemente inferior, y que ni siquiera inquietó a los defensores madridistas, reaccionó y comenzó a robar balones. Reus fue el hombre más notable en las jugadas de ataque. Al borde del área los zagueros del Madrid quebraron toda posibilidad de que llegara el gol. La jugada más discutida y peligrosa fue el penalti que hizo Pepe y que el árbitro no entendió como tal.

Los germanos intervinieron poco en la polémica sobre la portería madridista. Miles de socios aguardan ocasiones como la de anoche para constatar que su apoyo a Casillas está más que justificado. Aunque ello fuera poner en peligro el resultado había gentes esperando lo que llaman “milagros” de San Iker. Llegó con una jugada anulada en la que le remataron contra el cuerpo a dos metros. Antes hizo un despeje desde el suelo hacia el centro del área pequeña, acción que siempre se reprocha a los guardametas. Lo mejor de Casillas fue el mando que ejerció. A los defensas los puso firmes cada vez que cometieron un despiste. No hizo lo propio el guardameta del Dortmund que encajó dos goles consecuencia de sendos regalos de sus compañeros. La defensa fue lo más flojo del equipo. Delante, a pesar de las muchas ocasiones en que obligaron al Madrid a replegarse, no encontraron el remate o lo desaprovecharon. Tampoco tuvieron fortuna con los dos penaltis que el árbitro no vio así.

El Madrid ganó con cierta facilidad y en cada contragolpe puso al Borussia contra las cuerdas lo que hace presumir que en la vuelta tendrá parecidas oportunidades para seguir marcando.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.