Messi-Cristiano y Bale-Neymar, duelos del clásico

El Madrid-Barça del domingo no es sólo partido que puede definir la Liga. También está en juego el prestigio de las cuatro grandes estrellas de ambos equipos. La disputa de las dos entidades por poseer los mejores futbolistas del mundo se traduce en conseguir que la opinión pública se incline también por sus ídolos. En el Bernabéu está en juego la consideración de número uno del mundo a favor de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo. Al tiempo, está igualmente la estimación de mejor fichaje lo que atañe a Bale y Neymar. Además de fútbol hay venta de camisetas.

Los medios informativos de Madrid y Barcelona están en la polémica sobre el número uno. Parece que ello les implica en el seguimiento de la opinión pública. Messi ha tenido consideración de mejor futbolista del mundo hasta hace unos meses. Sus lesiones, con recaídas, y la consiguiente ausencia de los terrenos de juego dieron ventaja al madridista que, encima, se llevó el “Balón de Oro” tras dos votaciones mundiales que desde la Ciudad Condal se consideraron manipulaciones a cargo del presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

Cristiano está viviendo la mejor campaña de su vida profesional. Se crece en cada compromiso. Es impecable en la función rematadora y hasta se ha convertido en goleador al estilo antiguo con sus tantos de cabeza. Más de una vez se ha ganado ser comparado a Carlos Santillana, el delantero que parecía colgarse del cielo para rematar a gol.

Bale llegó en pésimas condiciones físicas. No se sometió a los entrenamientos de la pretemporada y de ahí que padeciera lesiones que incluso dieron que pensar en que se borraba de algún partido. No tuvo principio satisfactorio y ahora es jugador que está en camino de demostrar que los cien millones de euros que costó no fueron en balde.

Neymar empieza a parecerse a Robinho aquél brasileño que fichó el Madrid, quien se ha pasado años sin demostrar plenamente la fama adquirida. Se le llamó triatleta porque “hace bicicletas, corre y nada”. Neymar es pintor de bocetos. No termina nunca el cuadro.

El brasileño costó casi la mitad que Bale según cifras oficiales. Después se ha demostrado que todo fue un montaje. El escándalo ha coincidido con su insatisfactoria participación en el equipo. Durante la baja de Messi gustó y marcó goles. Ahora está sumido en decepcionante mediocridad. Incluso ha sido suplente en el Camp Nou. En el Bernabéu tiene gran ocasión para demostrar que es el internacional brasileño que triunfa en su país. De no ser así acabará siendo más discutido que Tata Martino, su indeciso entrenador. El Madrid con Carlos Ancelotti también lleva ventaja moral.