El Schalke, ocasión para dar oportunidades

El partido contra el Schalke era puro trámite. El Madrid, con la apabullante victoria de 1-6 dejó la vuelta en el Bernabéu para dar oportunidades a los jóvenes. Carlos Ancelotti no tenía otra preocupación que la de dar contento a jugadores que en estos momentos no están disfrutado de los minutos que desearían. En el Bernabéu el horizonte estaba en la visita del Barcelona.

Estar entre los mejores está muy caro. En ocasiones, cuando se plantean discusiones sobre el papel que deberían desempeñar determinados futbolistas, la cuestión queda zanjada si se pregunta a quién quitaría el valedor de uno para que el equipo mejorara.

La gran ventaja que tiene el club es la posibilidad de manejar una plantilla en la que los suplentes son capaces de mantener el peso específico del conjunto. Evidentemente, hay nombres que se consideran casi inamovibles, pero también hay jugadores que han de tener mayor presencia en el futuro. Son los casos de Nacho, defensor polivalente, Isco, jugador a quien hay que buscar el lugar idóneo para que recupere la presencia del comienzo del campeonato, y por supuesto Jesé a quien se le ha querido dar mayor trascendencia de la que está teniendo.

En el cupo de los grandes aspirantes están naturalmente Morata, delantero centro con gran versatilidad e Illarramendi, el hombre llegado para acabar siendo el relevo de Xabi Alonso. Varane ya está entre los que pueden ser de cada partida y Carvajal no necesitaba la lesión de Arbeloa para convertirse en el lateral derecho más idóneo para el fútbol que práctica en el equipo. De Arbeloa se dice que es buen defensor. La gran virtud de Carvajal está en sus posibilidades de ataque. El Madrid con Carvajal y Marcelo, también a éste se le suele culpar de alguna deficiencia defensiva, tiene más apoyos en su fútbol atacante que es la mayor opción del equipo. Sumarse a Cristiano, Benzema y Bale proporciona mayor potencialidad.

El Madrid de este año, aspirante a ganar tres títulos, es mejor en sus acciones de ataque. No necesita amarrar para seguir venciendo. Ancelotti es italiano pero le ha dado aire al juego de vanguardia. Es menos italianizante futbolísticamente de lo que era el inefable Mourinho que en cuanto tomaba ventaja en el marcador recurría a un cambio defensivo.