La “Décima” es más que una ilusión

La gran ilusión de Florentino Pérez es ganar la “Décima” Copa de Europa. Este afán le ha dictado la política de los grandes fichajes. La misma pasión, el mismo entusiasmo, muestran todos los talibanes del periodismo deportivo. Pero más que a tal esperanza hay que sumarse a la realidad, a los signos favorables que presentan los idus madridistas. La “Décima” no es sólo posibilidad, es casi con seguridad el puerto al que llegará triunfante el equipo madrileño. Nunca como hasta ahora, el juego del equipo, la constancia de sus futbolistas, la fe en el triunfo y la casi insuperable calidad de sus grandes estrellas había sido tan grande.

El Schalke al que apabulló el Madrid no es el mejor de la historia y tampoco es el equipo de primera línea de Alemania. Está ocurriendo allí algo parecido a lo que sucede en España. El mando del Bayern es tan grande que el equipo humillado por el Madrid está a veintiún puntos de su liderato liguero. No obstante, en estos casos hay que considerar la flojera del adversario debido en gran porcentaje a la superioridad del vencedor.

En estos momentos es difícil encontrar un enemigo que pueda plantarle cara con solvencia. El Bayern podría ser el más preparado para eliminarle o ganarle en la final. El París Saint Germain no tiene estructura tan sólida como el Madrid y cuenta entre los aspirantes al éxito final.

Del Bayern se pondera su juego contundente y bien trenzado al modo en que Pep Guardiola suele ordenar a los suyos. La ventaja para Guardiola está en la facilidad con que sus jugadores encuentran la posibilidad del remate con las incursiones de Robben y Ribery. El equipo es firme atrás y en el centro del campo. No tiene, sin embargo, el potencial atacante del Madrid. Bale, Benzema y Cristiano requieren marcaje tan severo que obliga a que cada uno tenga un vigilante propio y otro a la espera. Ibrahimovic, Lavezzi y Cavani no alcanzan el mismo nivel, aunque el sueco está en la línea de los más grandes.

Ancelotti, sin aspavientos, sin insultar a nadie, siendo educado con los medios informativos y manteniendo una fórmula que le está dando grandes réditos, ha hecho crecer la creencia en la “Décima”. No es vana ilusión.