Neymar, más caro que Bale

El Barcelona ha dado muestras de irregularidad desde el comienzo de la temporada. Los malos augurios comenzaron pronto y los acontecimientos los están confirmando. Primero, las lesiones de Messi, después la baja forma de Xavi e Iniesta, y siempre la inconsistencia de Neymar, héroe hoy y villano mañana. Por encima de todos los hechos infortunados, la peculiar manera de dirigir el equipo que tiene Tata Martino. En Anoeta, el entrenador la volvió a pifiar y el equipo se apuntó a la pérdida de identidad.

A Tata le pronosticaron final de temporada aciago. Desde los primeros partidos se puso en cuestión el juego barcelonista. El Barça estaba aferrado a una manera de jugar y el míster quiso buscar soluciones cuando el partido se ponía cuesta arriba. Las fórmulas a base de impulsar el contragolpe sólo le han dado triunfos parciales.

El equipo ha perdido las ansias por ganar. Le están pesando los años de algunos futbolistas y cuando Messi no halla la varita mágica no hay triunfo. En San Sebastián no fue suficiente su gol. Neymar ha estado lesionado y da la impresión de que en la cabeza tiene el peso de los asuntos económicos que han costado la presidencia a Sandro Rosell y están obligando al club a acudir con millones a satisfacer los errores con Hacienda. Estas cuestiones podrían estar al margen si el jugador brillara y el conjunto mantuviera el liderato con ventaja. Ni el jugador acaba de cuajar, ni el club se quita de encima tanta cuestión judicial que comenzó con Messi y su papá y ha continuado con Neymar y el suyo.

Por si faltaba algo, Martino se empecinó en hacer rotaciones cuando no eran necesarias. Ocurrió el sábado. El Barça no tenía por delante ningún compromiso oficial esta semana. Pese a ello el entrenador hizo un equipo desnortado y de ahí que llegara la derrota.

Los únicos pronósticos que siempre se aciertan son los que se hacen a todo pasado. Lo del Barça, sin embargo, algunos los hemos aventurado aun cuando llevaba cinco puntos de ventaja.

El Madrid comenzó con dudas. El juego no satisfizo y Bale el cien millones estuvo en punto muerto. No obstante, poco a poco, ha ido jugando y marcando goles. Neymar empezó fuerte y se está diluyendo, Bale lo hizo con flojera y se está creciendo partido a partido. Hay minutos en que parece ausente y cuando aparece marca goles extraordinarios. Por ahora independientemente de los millones invertidos Bale está siendo menos caro que Neymar.