Del Nido y Lendoiro dos tristes finales

El fin de año nos ha deparado cambios importantes en dos clubes. De la presidencia del Sevilla ha desaparecido José María del Nido. En la del Deportivo, y sin aplausos, acaba César Augusto Lendorio o Augusto César, que nunca sé su real nombre. Y no es mala leche como la de Jorge Luis Borges cuando, medio ciego, Gerardo Diego le dijo: “Maestro soy Gerardo, Gerardo Diego” y le espeto: “en qué quedamos Gerardo o Diego”.

A Lendoiro no hay que preguntarle por su auténtica filiación. Periodísticamente le sufrí cuando dirigí “AS”. Prohibió la entrada del fotógrafo y el corresponsal, que era redactor de Radio Nacional, se acongojó y renunció a la corresponsalía. Fue a causa de un artículo de Alfonso Azuara que no le gustó. Sólo puedo decir que tanta gloria le dé Dios como descanso nos deja.

Consta, que durante su presidencia el Deportivo alcanzó las mayores cotas de su historia. Consta, que no se le aplicó la ley cuando se negó a facilitar el nombre de los accionistas, como estaba estipulado, y ello debió llevar a la sociedad a Segunda, tras la doble negativa. Era el tiempo en que aunque perdía las elecciones municipales con Francisco Vázquez, era concejal, presidente de la Diputación, director de un colegio público, diputado en Cortes y presidente del Liceo y del Depor. Mandaba mucho y se le temía.

La Liga de Fútbol Profesional no pudo conocer la lista de accionistas como si la tuvo del resto de clubes. Tal actitud hizo correr la versión de que quien ponía los dineros para los grandes fichajes era la Comunidad dirigida por Manuel Fraga. Y lo que es peor, la maledicencia le adjudicaba ingresos de gentes de mal vivir y cuyos máximos representantes acabaron en la cárcel. La historia, perdonará el descenso a Segunda porque ganar la Liga y la Copa era vana ilusión y se logró con él. A lo más que se había llegado era al subcampeonato en aquellos años de la “Orquesta Canaro”, delantera que ha quedado para el goce de los viejos aficionados. Los Corcuera, Osvaldo, Franco, Moll y Tino están en la hemeroteca. Fran, Bebeto, Mauro Silva, Donato, Djukic, Djalminha, Rivaldo, Nando y Valerón, entre otros, son nombres que aún perviven en el ambiente.

La otra pieza del puzle balompédico es la de Del Nido, condenado a siete años de cárcel. También éste ha presidido los mejores años del club desde el punto de vista internacional. Ya forma parte de la orla de presidentes que pasaron los las cárceles: Vilá Reyes, Rodrigo Alonso Fariña, José María Ruiz Mateos y Jesús Gil y Gil, el hombre de los tres encarcelamientos.

A Jesús Gil le concedió Franco el indulto por el hundimiento del restaurante de Los Ángeles de San Rafael. Del Nido lo está intentado sobre la base de firmas de ciudadanos, y especialmente sevillistas, que apoyen su deseo. El que fue presidente del Atlético y alcalde de Marbella fue encarcelado por asuntos del municipio y Del Nido ha sido condenado en el “Caso Minutas”, es decir, los dineros recibidos del mismo ayuntamiento. Marbella les unió.