A Florentino y Rosell les apunta Bruselas

A Sandro Rosell, presidente del Barcelona, se le acumulan los problemas y los requerimientos en los tribunales. A Florentino Pérez, presidente del Madrid, le acusan en Bruselas por dos cuestiones de tipo jurídico. Rosell desea que cuanto le sucede sea producto de la casualidad y no de persecución organizada. Florentino cree que hay una campaña contra los clubes españoles. Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, ha dicho que el fútbol español está en entredicho por los títulos que gana. Está revuelto el patio y todas las cuestiones que se manejan encierran graves problemas aunque los concernidos confían en que todo se resolverá satisfactoriamente.

A Rosell le exige el juez que entregue todos los papeles sobre el fichaje de Neymar. Un socio presentó una denuncia con la sospecha de que no ha habido transparencia en la operación y hay dineros distraídos. A Rosell le tiene de los nervios la historia del padre de Messi y los beneficios de los partidos benéficos que patrocina éste. Como al Madrid, le persigue Bruselas. El mismísimo comisario Joaquín Almunia, socio del Athletic Club, ha puesto las cartas boca arriba. Ya saben los clubes de qué se trata. En realidad, de lo que sabíamos quienes no habíamos querido pasar por alto el asunto cuando comenzó a aparecer.

A Florentino le preocupa que en la Comisión Europea se entienda que se ha visto beneficiado por exenciones fiscales, es decir por contribuir un cinco por ciento menos que lo hacen las sociedades anónimas. La sobrevaloración de Valdebebas o lo que es lo mismo, el pelotazo urbanístico, va a ser cuestión a defender.

Javier Tebas, presidente de la Liga, que va de abogado defensor de los grandes, ya ha terciado para soltar una frase españolísima al decir que lo que sucede es que nos tienen envidia. Nuestro fútbol, según su máximo dirigente está en entredicho por los éxitos. Vale que ello se diga de la selección, pero no de los clubes que no siempre catan trofeos europeos. Sin ganas de molestar, al Madrid se la ha indigestado la campaña anual de la conquista de “la décima”, festejo que no llega.

Bruselas está al tanto de las cuestiones de tipo económico y legal de nuestros clubes y no ha dejado al margen las deudas con Hacienda y la Seguridad Social. En este apartado es en el que hay mejor cobertura. Los clubes están pagando cada año la parte pactada con el Fisco para deja las cuentas a cero.

Para llevar a cabo el plan, los clubes se sujetan a normas tan estrictas como las de rebajas de los salarios. El año pasado fueron reducidos en cien millones de euros. Pero no se apuren ahí no estaban Cristiano, Messi y demás compañeros de viaje.