Primera derrota y pésima imagen del Barça

A los pocos minutos tomé esta nota: Este no es mi Barça que lo han cambiado. Pocos después llegó el primer gol y al descanso se fue con el 2-0 a favor del Ajax. A esta situación se llegó por las bajas de Valdés, Alves, Busquets, Messi y Alexis, pero sobre todo, por la incomparecencia de Xavi, Iniesta, Cesc y Pedro a quienes se esperó todo el primer tiempo y no hicieron acto de presencia. En la segunda, sí, pero sin excesos.

En la segunda parte con el penalti y expulsión de Veltman el Barça jugó con más intensidad, más rapidez y acorraló al Ajax en su zona. Hasta el final Pinto no volvió a aparecer para detener ningún balón importante. El equipo barcelonés pese a la ventaja fue alentando los momentos de ataque con la parsimonia. Cada vez que aflojaba el ritmo se topaba con la imposibilidad de batir al meta holandés. Demasiada irregularidad. En la primera mitad perdió el balón y la diferencia fue de 60 por ciento a cuarenta. En la segunda mandó más aunque con mucha imprecisión y torpeza en el ataque.

El Barça padeció la primera derrota de la temporada. Y lo que es peor, con imagen de equipo en claro descenso. Ha perdido intensidad y claridad en el ataque. Neymar lo intentó, pero sus maravillas técnicas no las termina con el gol.

El Barça ya estaba clasificado antes de jugar contra el Ajax, pero siempre necesita mantener imagen de gran conjunto. La alineación no era esta vez la más idónea debido a las numerosas bajas por lesión que padece. Lo visto en Amsterdam tampoco es novedad. El Barça no está a la altura de las pasadas campañas. Y no sólo acusa la ausencia de Messi.

El Atlético de Madrid era líder de su grupo y aunque perdiera contra el Zenit de San Petersburgo iba a continuar en posición tan destacada. Simeone se planteó el partido con algunos de sus mejores jugadores en Madrid. A los suplentes les pidió la misma tensión que exige a los titulares. Contra el frío de la ciudad rusa pidió correr, correr, luchar, no cejar en pos del triunfo.

Sólo consiguió el empate porque el portero hizo un cante impropio del más alto de la Liga, Le llegó por alto un rebote, lo vio caer desde lo alto y no acertó a detener su trayectoria. Los clásicos dirían que era balón que caía con nieve, lo que allí no habría sido extraño dado que el césped ya estaba helado. La pelota bajaba con facilidades para el despeje o el blocaje. Falló Courtois y el Zenit consiguió el empate.

Lo interesante del juego fue el modo en que se desenvolvieron titulares y suplentes. Todos lucharon hasta el final. Adrián aprovechó un contragolpe y batió al cancerbero ruso. La victoria se malbarató con el gol encajado por Courtois. Pese a todo, el Atlético mantuvo imagen de equipo con aspiraciones al triunfo final.

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