El virus FIFA, auténtica pandemia

Los virus tienen peor cura que las bacterias. No es fácil su medicación. Sin embargo, del virus FIFA se conocen sus orígenes y, desgraciadamente, se tiene conciencia de que es imposible su curación. No hay semana de partidos internacionales que no tengan amplia repercusión en las enfermerías de los clubes. El Madrid ha perdido a Khedira por lo que resta de campaña, Alves ha vuelto lesionado, Ribery que aspira al Balón de Oro, tiene una fisura en una costilla, Víctor Valdés estará seis semanas en reposo, Coentrao ha vuelto con rotura fibrilar, Villa y Courtois también han regresado con deficiencia físicas y los levantinistas Pape Diop y Rubén García están en Valencia con molestias musculares.

El Barcelona se topa con el peor de los problemas ya que Valdés estaba en el mejor momento de su carrera deportiva. Pinto, que lleva varios años jugando solamente partidos de Copa, va a tener la responsabilidad de defender un marco en el que su titular aspiraba a ganar otra vez el Trofeo Zamora y mejorar con ello el historial del recientemente fallecido Antonio Ramallets. Junto al guardameta, el Barça ha recibido tocado a Alves lo que incide en los problemas que ya sufría. Tiene entre algodones a varios jugadores como Xavi, Piqué, Tello Cuenca y Jonathan dos Santos y por supuesto, al lesionado Messi que entre partidos con su equipo y los disputados con Argentina no se ha podido recuperar plenamente, sino que, encima, ha recaído.

El Madrid ha tenido la gran desgracia de la pérdida de Khedira, jugador fundamental en el esquema del equipo y al que hay que buscar sustituto. Ancelotti parece dispuesto a conceder la oportunidad al brasileño Casemiro. La vuelta de Xabi Alonso permitirá tener menos pérdida en la zona media. Éste también sufrió un golpe en Guinea sin lesión.

El Madrid ha salido de estas jornadas internacionales con las bajas de Khedira y Coentrao y en la ocasión anterior recuperó a Cristiano, Bale, Isco y Marcelo con problemas de diversa índole aunque, por suerte para el club y los futbolistas, fueron de pronóstico menos grave.

La FIFA indemnizará a Madrid y Barcelona por las lesiones de Khedira y Valdés y ello no deja de ser un parche. La obligación de acudir a los partidos de selección es, en algunos países, norma de ley. No obstante, se debería hacer distinción entre encuentros oficiales y amistosos. No es de recibo que la selección española, sin compromiso formal al que acudir, se haya marcado un viaje por África que ha salido mal en lo físico y en lo deportivo. Incluso pudo haber salido peor. El poder de la FIFA es omnímodo. Las federaciones se sirven, para hacer caja, de trabajadores a quienes pagan otras empresas. Un chollo.

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