La Roja se ha decolorado

Suráfrica compensó la visita de la campeona del mundo con el regalo de un portero, Reina, cuando España tenía que jugar con diez y Arbeloa con guantes. La federación surafricana entendió que el partido era amistoso y como anfitriones tenían el deber moral de agasajar a los visitantes. Víctor Valdés se lesionó y tuvo que ser retirado del terreno de juego. Dado que Vicente del Bosque ya había hecho los cambios pactados se decidió que Arbeloa jugara de portero. De este modo, con más de un cuarto de hora por delante, España se quedaba con diez y un defensa cubriendo un puesto tan especial como del de guardameta.

Sobre la marcha se entendió que, pese a los relevos, el hecho que se presentaba era inusual y en encuentro amistoso no merecía la pena aplicar la norma a rajatabla. Representantes de la FIFA, dirigentes surafricanos y el árbitro, aceptaron que jugara Reina. El seleccionador local montó en cólera y reclamó que se cumpliera lo reglamentado. Tras varios minutos de discusiones se admitió la vulneración de la regla.

El hecho servirá, sin duda, para que se hable de ello más que del juego. España ha jugado dos encuentros decepcionantes. En Guinea Ecuatorial ganó sin brillantez y contra un conjunto que en España estaría como mucho en Segunda B. En Johanesburgo, contra los surafricanos, jugadores más experimentados y aunque no se han clasificado para el Mundial el equipo español sufrió y perdió.

Suráfrica jugó a ritmo superior su velocidad en el contragolpe puso en apuros a los defensas y porteros españoles, Reina aún tuvo ocasión de salvar dos tantos. España perdió el balón y no creó ocasiones de gol. Los remates a puerta fueron escasos y el primero, remate de cabeza de Llorente llegó en el minuto 28.

Los cambios en la segunda mitad trataron de mejorar el mando en el centro del campo. Se notó más la presencia de Iniesta con la ayuda de Cazorla, pero fue insuficiente. Esta selección está presentando síntomas preocupantes. Aunque faltaran jugadores considerados titulares lo ocurrido en las dos confrontaciones africanas inducen a la sospecha. Esta Roja se ha decolorado.