La Roja vuelve al olimpo de su gloria

La selección española de fútbol ha vuelto al olimpo donde encontró su mayor gloria. Dos años después vuelve a jugar en Suráfrica. Dos años después de proclamarse campeona del mundo juega ante el público al que entusiasmó. Vicente del Bosque ha regresado casi con los mismos jugadores con que ganó el Mundial. Ello es prueba de que el bloque se mantiene y al tiempo se ha comenzado el cambio con la incorporación de jugadores jóvenes cuyo futuro se augura espléndido. Quince de los que fueron campeones han viajado a Johanesburgo. A la cita han faltado jugadores que necesitan recuperarse físicamente como Xavi y Piqué y ha habido alguna baja obligada por la edad y consecuentemente la pérdida de facultades como es el caso de Capdevila.

Del Bosque se supone que premiará a los campeones en la alineación titular. Hay que dar por supuesto que concederá a Casillas la portería al comienzo. El seleccionador es hombre agradecido y no puede olvidar las actuaciones del capitán aunque ahora sea suplente en el Madrid y Víctor Valdés sea el guardameta más en forma. Dada su política de no crear frustraciones es probable que también en conceda medio partido al guardameta barcelonista.

El partido no tendrá nada que ver con el jugado en Malabo. El adversario es futbolísticamente superior y se supone que no tendrá necesidad de recurrir al juego sucio. El seleccionador contará al comienzo con los teóricos titulares lo que dará al conjunto mayor fortaleza técnica.

La Roja deslumbró en Suráfrica y con el atronador sonido de las vuvucelas, seguramente, volverá a mostrar sus grandes cualidades. En el equipo está el goleador Iniesta, el hombre que marcó el tanto más histórico de la selección aunque no posea la mitología del marcado por Belauste con el grito de “a mí el pelotón Sabino que los arrollo”.

El equipo nacional ha encontrado con una serie de jugadores, de generación extraordinaria, solidez, equilibrio y regularidad en los resultados. Con del Bosque, cuyo contrato ha sido prorrogado hasta el 2016, la selección mantiene su desarrollo, su futuro, sin sobresaltos. Del Bosque, fundamentalmente, contribuye a ello. Nunca se había vivido una tan larga época definida por la serenidad.