El Madrid atropella y Messi recae

El Madrid, con la potencia goleadora de Cristiano, está embalado. El Barcelona, pese a las continuas lesiones de Messi, no abandona el liderato. El Atlético, aspirante a grandes gestas, tropezó con el Villarreal, equipo que sueña con evitar el descenso como gran aspiración y no ceja en su empeño de mantenerse entre los mejores.

El Madrid atropella a cualquiera que se le ponga por delante. Ni siquiera la Real Sociedad fue capaz de obtener un resultado digno en el Bernabéu. Cristiano parece que está en el mejor momento de su carrera futbolística. Ha perdido parte del ego que le dominaba y su participación en el juego colectivo del equipo se traduce en mejor futbol del conjunto y mayores facilidades para llegar a la portería contraria con el gol por emblema.

En el Barça se ha despejado el gran enigma de saber si la vida sin Messi es posible. El domingo se retiró el astro argentino y el equipo jugó más libre, sin la idea permanente de buscarle, y ello se tradujo en goleada. No obstante, aunque los azulgrana sigan mandando y venciendo, la preocupación por el estado de Messi permanece. Es la tercera lesión de la temporada y todo parece indicar que necesita mayor reposo del que hasta ahora se le ha recetado. De la misma manera que Bale tardó en encontrar la forma a causa de la inexistente preparación de pretemporada, Messi tropieza con la piedra de los viajes de promociones y las reapariciones sin curación. Messi lleva tiempo jugando con precauciones y tal vez ello le ayuda a recaer.

El partido de El Madrigal confirmó al Villarreal a pesar de que se enfrentó al Atlético sin Gio don Santos su mejor jugador. La segunda constatación del partido fue comprobar que Diego Costa y David Villa pueden ser controlados. Ambos pasaron inadvertidos por el campo villarrealense. Apenas se cayó en la cuenta de que estaban en el terreno de juego. Tal vez fue el peor partido de ambos lo que también  se puede interpretar como el mejor de Musacchio y Gabriel, joven pareja de centrales, con el capitán que los manda, Bruno Soriano, quien sigue haciendo más méritos que otros para volver a la selección. Pero no tiene quien le escriba.

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