La Liga duelo de dobles parejas

La Liga de este año se juega con dobles parejas. De una parte, los jugadores del equipo campeón, Messi y Neymar y de otra, los aspirantes Cristiano y Bale. Examinado el estado actual de los cuatro jugadores las apuestas se inclinan por los madridistas. Neymar es un artista brasileño al quien aún le falta rematar en gol las jugadas preciosistas que interpreta. Messi ha estado ausente durante un mes y contra el Milán, y no sólo por los dos goles, anunció que está en camino.

Neymar y Messi juegan a otro fútbol. Es más creativo, más de elaboración con llegadas al área en toques cortos y paredes a veces inverosímiles. El Barça de esta campaña no presiona tan arriba como lo hacía y que le permitía apoderarse del balón casi de forma inmediata. Su juego es, en ocasiones, excesivamente parsimonioso. Ello le impide crear ocasiones de gol porque los contrarios se parapetan y truncan sus mejores intenciones.

Tal vez cuando Messi tenga su auténtico tono, que recupere la velocidad en el regate corto, la capacidad goleadora del equipo experimentará más profundidad y, consecuentemente, mayor peligrosidad ante las porterías adversarias.

El Madrid ya disponía en temporadas anteriores de la velocidad del contragolpe de Cristiano y, además, de su gran disparo. El portugués no ha perdido ninguna de sus grandes cualidades y se podría decir que las ha aumentado. El Madrid no tiene mayor problema que la pérdida de la pelota. Cuando la recupera es temible. La rapidez con que contragolpea y la facilidad que encuentra para el remate lo han convertido en el ataque más brillante del fútbol europeo.

Para completar el argumento goleador ha llegado el galés Bale. Ha tardado en entrar en juego y todavía no se le ha visto en plenitud, pero ya ha avanzado que puede ser tan matador como Cristiano. Con ambos, el equipo madridista tiene garantizada una cantidad de goles que puede acabar siendo envidia de media Europa. El mayor defecto madridista no está en el escaso estilo que muestra y que compensa con los goles, sino en la debilidad de la zaga. Recibe demasiados goles.

Messi y Neymar enfrentados a Cristiano y Bale, aseguran un gran duelo.

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