El Alpe D’Huez, el día de la revancha

En la contrarreloj con montaña por medio, tampoco. Volvió a ganar Froome. De nuevo venció el líder, pero esta vez cabe pensar que quizá el equipo de Contador se equivocó. El británico, para la segunda parte de la etapa, cambió de bicicleta como lo hizo Purito Rodríguez. Contador corrió con la misma hasta el final y, al parecer, ello le costó los segundos suficientes para que Froome ganara. Hoy puede ser día de revancha.

Lo mejor del día fue constatar que el madrileño va mejorando a medida que se van corriendo etapas. Ahora entramos en la hora de la verdad. Solamente hoy con la ascensión al Alpe D’Huez, en dos ocasiones, se puede pensar en la existencia de batalla hasta el final. Si hoy el británico aguanta los ataques de los españoles para los días siguientes lo mejor sería arrojar la toalla.

La incógnita del día está en decidir el momento en que se va a disputar el triunfo. Desde el punto de vista de quienes han de atacar al líder no se debe esperar a la segunda ascensión para comenzar la batalla definitiva. Para derrotar a Froome, que solamente cuenta con la ayuda real de Richie Porte, que, también entrega la cuchara en los montes, hay que lanzar la carrera desde el comienzo. El resto del equipo se hunde en el segundo gran tirón. Dejarle solo es la única manera de intentar sacarle el tiempo necesario para que las dos etapas siguientes las tenga que soportar con auténtico estrés y pueda sentir el peligro de la derrota.

A Contador, Purito y Valverde se les aguarda para hoy. Junto a ellos hay que contar con la colaboración del colombiano Nairo Quintana, corredor que se encuentra a gusto en los grandes picos. Hoy, de la misma manera que se confía en que Froome sufra el desgaste necesario para que no gane el Tour, se puede da la circunstancia de que vuelva a demostrar que es el mejor. Si venciera y con todos en contra, lograría una victoria épica.