El dopaje deja a Bolt sin adversarios

El dopaje no ha sido noticia en el Tour, sino en el atletismo. Los dos grandes adversarios de Usain Bolt, Tyson Gay y Asafa Powell, han dado positivo. Han dejado al campeón jamaicano solo en el podio mundial. Como es natural ambos van a argumentar historias para intentar salvarse de la sanción. El mundo del atletismo ha sido siempre campo propicio para las trampas.

El dopaje no ha sido solamente cuestión de los grandes velocistas. Este deporte exige tal cantidad de horas de entrenamiento y sacrificios de todo tipo, que las ayudas de la farmacopea, en ocasiones, son obligado recurso para superar lesiones y, fundamentalmente, mejorar el rendimiento.

Tal vez el mayor escándalo fue el del canadiense Ben Johnson en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988. Había batido el récord del mundo. Se había instalado en el puesto más prominente del Olimpo. Se le pilló y nunca olvidaré que en la conferencia de prensa para dar a conocer lo ocurrido, el representante de la delegación canadiense dijo: “Jamaica y Canadá están muy apenadas por el positivo”. El atleta, como ganador había sido canadiense y en el momento del dopaje comenzó a ser jamaicano, su lugar de nacimiento.

Gay había marcado la mejor marca del año con 9,75 y en los próximos mundiales del mes de agosto en Moscú, se le suponía que iba a ser el gran adversario de Bolt. Tampoco Powell estará en los tacos de salida. Cinco atletas más han dado positivo en los últimas pruebas clasificatorias de Jamaica. No ha sido anunciado el producto prohibido, pero se puede comenzar a pensar en la posibilidad de que se trate de un nuevo componente de algo alimenticio.

A pesar de los grandes esfuerzos de los países en contra del dopaje, de la especialidad de los laboratorios y de la constante vigilancia de las federaciones, los ladrones siempre van por delante de los policías.