Todos los días, uno y dos, mejor que uno

El presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas no ha ofrecido novedad al afirmar que habrá fútbol, viernes, sábado, domingo y lunes. Esto me recuerda a dos eslóganes publicitarios. De los plátanos se afirmaba, que todos los días, uno. Para las naranjas se decía, que dos, mejor que una. Comprendo que no haya dicho que también habrá partidos martes, miércoles y jueves porque estas fechas dependen de Europa y cuando no, de la Copa del Rey. Pero todas maneras espectáculo balompédico en sesión continua. Pero caro.

Alguien ha creído que los problemas del fútbol se solucionaban ampliando la parrilla televisiva. Desde ese punto de vista, si fuera verdad que entre todos los clubes participantes se reparten los dineros de modo racional y solidario, parecería que estamos en el buen camino. Dado que nunca ha habido comunión entre los clubes de la élite, no existe el contrato único. Ahora, se dice que se va a ello, aunque todo parece indicar que la Liga española, la calificada como mejor del mundo, no ingresará tantos millones como la alemana o la inglesa, pongamos por caso.

Un partido cada día o dos mejor que uno, es tentar a la suerte. Además de que todos los encuentros no tienen el mismo interés, es evidente que para quienes no gozan de las mayores audiencias es importante contar con la presencia de aficionados en las gradas. De acuerdo con los datos de la pasada temporada el número de espectadores disminuyó y ello tuvo que ver, además de la crisis y los muchos aficionados en paro, con la presencia de las cámaras en todos los campos.

Algunos dirigentes se quejan, aunque en voz baja, del calendario y sobre todo, de los encuentros de los lunes. Los lunes noche y con el frío invernal es castigar a quienes entran en el reparto de tales participaciones a partidos casi clandestinos. Vendieron su alma al diablo y ahora están atados de pies y manos. Y, encima, hay directivos que se temen lo peor, es decir, que los contratos televisivos no se satisfagan en sus totalidad.

Esta temporada, para acabar de complicar la programación, toca acabar la Liga con tiempo para que la selección nacional se prepare para el Mundial de Brasil. Demasiado.