Villa, vendido en remate de gangas

El Fútbol Club Barcelona, que necesita hacer caja para fichar un defensa central, porque el fichaje de Neymar ha dejado temblando la cuenta corriente, ha regalado a David Villa. El club barcelonés ha prescindido de un jugador que le prestó grandes servicios y le ha pagado con la humillación de una venta propia de un canterano sin futuro. Nadie podrá explicar nunca las razones de esta operación tan inesperada. Ha sido propia de un club que ante un futbolista conflictivo o inútil para el servicio le da la boleta sin una adiós cariñoso.

La frialdad con que el club ha traspasado al mayor goleador de la selección española, da a pensar que ha habido detrás una fuerza oculta que ha obligado a despedida tan humillante. A Villa lo han regalado. No lo han traspasado. Lo han vendido como cuando se persuade a una persona de la utilidad de una operación que no la tiene. Y encima, él, excelente persona, no se ha quejado del trato recibido y hasta ha dado las gracias al club.

Traspasarle como a un canterano sin futuro es poner en duda la bondad del traspaso. El Barça fichó a Zlatan Ibrahimovic, el mejor delantero del mercado y lo vendió también a la baja. Contrató a Villa por el buen dinero que recibió el Valencia, y se ha desprendido de él como inútil para el servicio, más que en rebajas, en época de gangas. Se supone que Messi continuará siendo el jefe y habrá que empezar a pensar cuánto tiempo aguantará Neymar en el equipo.

Villa jugó en precarias condiciones físicas porque el club le necesitaba. Sufrió la fractura de la tibia y tuvo que pasar por el quirófano y la consiguiente etapa de recuperación. Se le dio poco juego cuando estuvo en condiciones de volver al equipo. Se prefirió a Alexis Sánchez, futbolista que produce pocos goles, pero molesta poco. No consigue gloria.

A Villa se le ninguneó. A medida que pasó el tiempo cada aparición estaba definida por la ansiedad. La necesidad de demostrar que podía volver a ser el de siempre le impidió triunfar en plenitud. A pesar de ello, el público siempre estuvo con él. Villa era uno de los jugadores más apreciados por la grada.

La temporada angustiosa le ha impedido también jugar con naturalidad en la selección. El Barça lo ha vendido como jugador con dudoso futuro. Si tal es la apreciación de los técnicos del club habría sido coherente respetarle aunque sólo fuera por los servicios prestados.