No hay ventas, no hay compras

La derrota final en la Copa Confederaciones no ha tenido efecto balsámico para nadie. Ganar en Brasil habría significado unos instantes de euforia. Pasado el trance habría llegado el momento de afrontar la dura realidad. No ha habido momentos de gozo. Se están precipitando los acontecimientos y en la mayoría de los clubes se refleja cierta impaciencia. Para los dirigentes, el programa de ventas y compras está cada día más complejo. Para los aficionados, la ausencia de noticias está poniendo de los nervios. Solamente el Barça con Neymar y el Madrid con Isco han presentado sus cartas credenciales y, como se ve, para diferentes embajadas.

La mayoría de los clubes están pendientes de la bajas más que de la altas. Al Madrid le sobran jugadores y le cuesta venderlos porque sus salarios no son asequibles para quienes pretenden la compra. Ocurre lo mismo en Barcelona donde tampoco es fácil colocar a los sobrantes. Madrid y Barça están pendientes de hacer caja para rematar plantilla. En el Bernabéu tienen a Kaká, Callejón, Higuaín y Coentrao para los traspasos. Se necesitan dineros para fichar al británico Gareth Bale, la última estrella europea. Hay clubes que aceptarían el traspaso barato de alguno, pero siempre y cuando el Madrid pagara al menos la mitad del salario del jugador. Por Kaká parece que ni pagando a medias. Demasiado caro y su rentabilidad no entusiasma.

En Can Barça necesitan un central, un centrocampista y un portero para relevar a Valdés la próxima temporada si éste continúa diciendo que quiere irse aunque este año no parece que haya tenido ofertas que le indujeran a salir del Camp Nou. Villa es el nombre con más cotización.

Del Atlético de Madrid siempre aparecen deseos grandilocuentes. De vez en cuando logran contratar un gran futbolista como han sido los casos de Forlán y Falcao. Ahora, parece que estaban por Negredo y Soldado. El Valencia sólo soltaría a éste si alguien pagara la cláusula de 30 millones de euros. José María del Nido, presidente del Sevilla, parece que se ha cansado de esperar al Atlético. En el Calderón son aficionados a comprar a plazos y existe la creencia de que siempre acaban demorando los pagos y en esto momento los vendedores quieren dinero en mano.

La crisis no se presta a grandes alegrías económicas. El Mallorca, recién descendido a Segunda, ya ha hecho su presupuesto y de los 29 millones de primera ha bajado a nueve. Y pese a ello tiene que vender a Gio de los Santos y Pina, jugadores por los que oferta el Villarreal. La economía no solo aprieta, sino que en algunos casos, ahoga. El Deportivo navega en patera.