Quedan partidos con morbo

A la Copa Confederaciones le quedan dos partidos con morbo. El primero, el Brasil-Uruguay, encuentro que tendrá, como siempre, la sombra del Maracanazo de 1950. Después, presumiblemente, si se confirman los pronósticos, la final entre Brasil y España. Antes, para La Roja está el enfrentamiento con Italia, selección que deseará la revancha tras el 4-0 de la final de la Eurocopa. Lo que ha sido un torneo de medio pelo se carga ahora con toda clase de aditamentos balompédicos.

No faltará nada a los encuentros que hay que disputar. A los intereses entre las selecciones hay que sumar los individuales. Brasil necesita que Neymar consolide su estrellato porque su contratación por el Barcelona debe tener la brillantez que los dineros invertidos precisan.

Neymar, Torres, Villa y el uruguayo Hernández, se pueden jugar el título de máximo goleador de la competición lo que no deja de ser premio de consolación cuando el objetivo principal no se ha conseguido.

Los brasileños se la tienen jurada de por vida a Uruguay. Hay más odio que el de Aníbal a los romanos. Aquella afrenta de 1950, aún no ha sido superada. Ni siquiera cuando le batió en la final de Copa América de 1989, en el mismo Maracaná. Brasil no tendrá fácil derrotar a los uruguayos que también hacen de tripas corazón y cuentan con delanteros tan peligrosos como Luis Suárez, Forlán y Cavani. Será partido de alta tensión.

Son cuatro campeones mundiales los que acuden a las semifinales. Son cuatro con aspiraciones. Italia no está en su mejor momento y si Pirlo no ejerce de conductor de orquesta podemos llegar a la conclusión de ni siquiera el coro de la Scala puede interpretar sin batuta.

Vicente del Bosque ya ha experimentado con los tres guardametas de la nómina. Reina siempre ha estado fuera de concurso, pero entre Casillas y Valdés, forzosamente ha de haber decisión discutible. El madridista está falto de partidos por el castigo al que le sometió Don Niní. El seleccionador, con buen criterio, lo alineó para que fuera entrando en juego.

Del Bosque tiene ahora la duda metafísica sobre el delantero centro. Soldado ha sido el mejor español esta temporada. Marcó ante Uruguay, pero estuvo desacertado frente a Nigeria. Torres, que suele necesitar varias oportunidades para marcar un gol, contra los africanos aprovechó la primera en remate espléndido de cabeza.

Del Bosque dijo que alinear a cualquiera de los tres porteros no le conduce al error. Con Villa, Torres y Soldado, tampoco.