El Barça ha recuperado a Villa

El Barcelona ha recuperado a David Villa y al tiempo, la selección. Él y Lionel Messi se han convertido en la pareja ideal del ataque barcelonista. Para ello ha tenido que llegar la comunión futbolística ante el Milán y Rayo Vallecano. Villa fue alineado por Guardiola cuando padecía una fisura en la tibia. Ello fue un riesgo innecesario. La consecuencia fue la fractura. Después, la larga convalecencia del jugador y su salida del equipo titular. Sus pocas presencias en el Barça dieron lugar a la teoría de que no se juntaba con Messi y de ahí la preferencia de los técnicos por el chileno Alexis Sánchez, que aún no ha dado muestras de la valía que se le supuso.

Villa, siempre que ha salido, ha sido recibido con ovaciones. Siempre que ha sido sustituido, el público le ha mostrado su cariño. La grada ha valorado la aportación del asturiano al juego de ataque. La alineación de Cesc, para que actuara de falso nueve, ha sido mal negocio barcelonista. La presencia de Villa ha servido, entre otras cuestiones, para que los técnicos se percaten de que abre huecos, que arrastra a los centrales y con ello deja espacios a Messi. Y marca goles.

En Inglaterra han pujado por obtener su traspaso. Villa estaba a favor por la sencilla razón de que no se veía estimado por los responsables del equipo. En el mes invernal de traspasos llegaron al Barça un par de ofertas. Ahora, el club se ha de tentar la ropa antes de prescindir del jugador. Es más, debería hablarle de la prolongación del contrato porque en ello va, al tiempo, la casi innecesaria contratación del brasileño Neymar.

La gran figura brasileña, al parecer, tiene compromiso con el club catalán, pero al menos su traslado no sería antes de 2014. El fichaje de Neymar presenta problemas. En principio parece que Guardiola y Tito Vilanova no lo querían. Era capricho de Sandro Rosell, presidente del club. Dentro de casa se entiende que puede crear conflictos. Gentes del entorno justificarían la contratación si se comprometiera a jugar para el equipo o lo que es lo mismo, para Messi. Dos gallos en el mismo corral traerían problemas. Ya los hubo con Ibrahimovic. Y salió. En el equipo hay que aceptar la capitanía futbolística de Messi. Se la ha ganado.