La economía pesa contra Madrid 2020

Madrid aspira por tercera vez consecutiva a ser ciudad sede de los Juegos Olímpicos. Tokio y Estambul son sus adversarias. En realidad yo diría que solamente lo es la capital japonesa. A favor de ésta hay argumentos económicos y, en contra, la imagen de Fukushima. Madrid tiene a favor el hecho de ser una gran capital europea sin haber contado con esta gran exhibición deportiva mundial. Por el contrario, pesa la situación económica.

La comisión evaluadora  del Comité Olímpico Internacional que visita Madrid puede comprobar el avance en la construcción de las instalaciones, aunque que ya existían en la pasada votación en la que salió elegida Río de Janeiro. No cuenta todavía con el estadio olímpico, pieza clase de las instalaciones.El estadio de La Peineta no sólo requiere remodelación, sino construcción casi entera para incluir todas las ventajas que ofrecen actualmente este tipo de recintos.

El estadio debería servir en el futuro como sede del Atlético de Madrid. Para ello existe el convenio con el club madrileño cuyos terrenos actuales fueron recalificados para la construcción de viviendas. El grave problema reside en que la economía del ladrillo ha caído en picado y alguna de las empresas, en principio propietarias de una parte de los terrenos, está en periodo judicial complejo.

De acuerdo con las normas no escritas del COI, se pretende alternar los continentes y dado que de Londres se va a América es lógico que se cambie y entren en liza sin complicación en este aspecto las tres ciudades.

Tokio tiene la ventaja de que en sus país no hay Juegos de Verano desde 1964. En España los hubo con Barcelona en 1992. Los japoneses han sido durante años los grandes protectores del olimpismo con sus aportaciones económicas. Juan Antonio Samaranch siempre contó con el apoyo de empresas de aquel país para todas las promociones.

Las grandes empresas niponas aportan grandes cantidades de dinero con los patrocinios y su aportación es fundamental en cada ocasión. Teniendo en cuenta esta cuestión y las dificultades económicas españolas quizá se esté en desventaja.

Estambul, según se ha anunciado, aporta la sede con más potencial económico dadas las ayudas privadas con que cuenta. España ya no tiene el problema del terrorismo, pero si cuentan en contra el incierto futuro económico y la mala prensa que tiene nuestro país con el dopaje.La nueva ley Antidopaje ha gustado, pero no se entiende que existan chapuzas como la Operación Puerto.