El Barça sin entrenador y cuesta abajo

El Barcelona lidera la Liga, pero ha caído en semifinales de Copa con el Madrid. El sábado se enfrentan en el Bernabéu. Uno está de subida y el otro, de bajada. El Madrid está eufórico y el Barça vive sumido en la duda. Los azulgrana están analizando sus males y lamiéndose la herida copera y los madridistas celebrando un triunfo como si hubiera sido ya la final.

El Madrid ha hecho una temporada liguera impropia de la calidad de sus futbolistas y hasta ha dejado sensación de equipo mal preparado físicamente. En las segundas partes solía hundirse. En el Camp Nou se creció con el paso de los minutos. Lo contrario que el Barça, que arrancó a toda velocidad y se fue parando hasta jugar caminando, falto de fuerzas y sin espíritu.

En el club catalán analizan lo sucedido, que no está fijado solamente en la derrota con el Madrid. Los males tuvieron precedentes ante Granada y Sevilla aunque a ambos les ganó. Tocó fondo en Liga de Campeones ante el Milán. Frente al Madrid fue la confirmación de grandes males. Entre otros, las grises actuaciones de Messi, que en casa fue derrotado por Cristiano.

Sandro Rosell y el vicepresidente deportivo, José María Bertomeu, salieron hacia Nueva York para visitar a Tito Vilanova. El problema por la ausencia del entrenador titular es más grave de lo que parece. En el club se preguntan cuánto tiempo tardará en regresar y si lo hará en condiciones físicas que le permitan sentarse en el banquillo. Sustituirle ahora tampoco es solución. Ni deportiva, ni humana.

El Barça sabe que está en el momento más importante de la temporada con un entrenador suplente pegado a un teléfono. Tito no puede dirigir desde la clínica. Contra el Madrid, por ejemplo, era necesario tomar medidas a tiempo y cuando se recurrió a Villa y Tello era demasiado tarde.

En el club barcelonés se plantean la futura contratación de un central que mejore la defensa. El equipo lleva doce partidos consecutivos recibiendo goles. Xavi se está haciendo mayor y el cansancio le crea lesiones. Cesc no acaba de ser el segundo capitán de a bordo para llevar la nave. El fichaje de Alexis ha sido un fracaso y la marginación de Villa, una estupidez. Por encima de todo, más allá de los que necesita el equipo para el futuro, está el puesto de entrenador. Tito es una incógnita. Tal vez es la cuestión prioritaria por encima del apetecible fichaje de Neymar.