El Madrid venció de manera apabullante

Fallaron todas las previsiones: no jugaron Villa y Kaká. Jordi Roura prefirió a Cesc como falso nueve. Mourinho prescindió del brasileño y apostó por su equipo más habitual aunque sorprendió al dejar a Pepe en el banquillo y alinear a Sergio Ramos y Varane en el centro de la zaga. Se equivocó el barcelonista y acertó su adversario. Venció el Madrid de manera apabullante. No hubo momento en que se temiera por su derrota.

El Barça, en principio, no contó con Villa que agrada a la grada y que contra el Sevilla fue fundamental para desatascar el ataque que tropezaba insistentemente contra el muro defensivo, y lo pagó. El equipo barcelonés no tiene la inspiración de tiempo atrás. Está cansado física y mentalmente. No corre, no encuentra el balón que ayer no fue suyo. El Madrid le ganó en el robo en el centro. Cesc fue peso muerto, como Messi. Iniesta hizo alguna correría en solitario. La defensa no fue firme en ningún momento. Llevaba once encuentros recibiendo goles y ante el Madrid fueron tres.

Los síntomas ante Granada, Sevilla y Milán se confirmaron ante el Madrid. El equipo necesita cambio radical en su ataque. Messi no puede ser el héroe de cada tarde. La ausencia de Villa es error garrafal. Sin un extremo como Tello, el ataque es reiterativo por el centro.

Con Kaká el Madrid practica juego de mayor precisión, pero el entrenador prefirió mantener su fútbol de rápido contragolpe. En lugar de la buena forma actual de Kaká optó por Di María, que en los últimos partidos no había sido el jugador estilete de otras ocasiones. El argentino, esta vez, hizo gran partido. Su velocidad y trabajo a destajo ayudaron a la victoria.

El Madrid hizo un encuentro completo. Firme en defensa y rápido en el contragolpe. La velocidad se impuso en todos los ataques. Los zagueros azulgrana quedaron siempre batidos en la carrera. Cristiano no gustó y brilló sólo por los dos goles. Su trabajo resultó fundamental para facilitar la labor de sus compañeros. Fue el hombre del partido. Varane fue otra de las grandes figuras del partido y no sólo por su tanto. Estuvo inmenso en su labor defensiva. Messi no pudo burlar nunca la barrera de la zaga madridista.

El Barça parece agotado y el Madrid se ha reencontrado. La Liga parece barcelonista y el sábado en el Bernabéu, presumiblemente la diferencia de puntos será acortada. El equipo madridista, en este momento, está muy por encima del rival.