Villa y Kaká condicionan a Roura y Mourinho

La semifinal de Copa obliga a los entrenadores a sublime decisión. Roura se plantea la necesidad de alinear a Villa y Mourinho decidirá si cuenta con Kaká. Los últimos partidos de ambos jugadores han puesto sobre el tapete el juego de una carta con la que no se contaba hace bien poco. El Barcelona necesita al delantero asturiano porque no puede depender exclusivamente de las genialidades de Messi. El Madrid, de juego habitualmente directo y de contragolpe, encuentra mejor versión futbolística cuando en el campo está Kaká.

El barcelonista ha reaparecido con su habitual predisposición al remate certero. El brasileño aporta al equipo un juego de mayor elaboración y proximidad al área contrarían con peligro. Villa distrae y atrae a los centrales y con ello facilita la labor de Messi. Kaká llega al ataque con una variante en el disparo a puerta por lo que el ataque madridista no se centra exclusivamente en Cristiano.

El futbolista brasileño, a pesar de saber que el entrenador lo margina y únicamente solicita su colaboración en encuentros poco transcendentes, cada vez que es alineado muestra plausible profesionalidad. En las últimas apariciones se ha ganado el respeto y aplauso de los madridistas. Mourinho ha de meditar la conveniencia de contar con él.

En el Barça ha habido coartada para no alinear a Villa por su larga lesión. Pero, según todos los indicios, ha pesado más que no goza de la confianza de Messi. Alexis costó una fortuna y había que justificar el fichaje. Además, no estorba a Messi, no le disputa el disparo a gol. Contra el Sevilla, partido en el que el Barça sufrió de la lindo para ganar, la presencia de Villa fue fundamental para la remontada. Con Tello, otro heterodoxo que también ha sufrido alguna reprimenda pública del astro argentino, el ataque barcelonista tiene más variantes que la del toque y la pared por el centro del ataque.

El Madrid juega mejor con Kaká. El Barça es más peligroso con Villa. Roura y Mourinho tienen la palabra.

Los entrenadores tienen que tomar una decisión marcada por las actuaciones de los protagonistas: Villa y Kaká.