Roura acepta la importancia de Villa

Jordi Roura dijo que siempre habían considerado que Villa es jugador importante. Se había notado poco. En demasiadas ocasiones había sido preferido Alexis cuyas actuaciones han sido siempre mediocres. El asturiano, contra el Sevilla, volvió a ser decisivo. Sería error no alinearle contra el Madrid en la vuelta del partido de Copa. Mourinho no tuvo que afirmar la trascendencia de Cristiano. Bastó que saliera en Riazor con Ozil y Khedira para que el Madrid remontara. Roura y Mourinho hicieron rotaciones porque pensaron más que en la Liga en la eliminatoria de Copa, martes noche en el Camp Nou.

Con los cambios, el Madrid tuvo que recurrir a los mejores para derrotar al colista de la Liga. Con tanto suplente, el Barça padeció las de San Amaro para remontar contra el Sevilla. Los grandes alcanzan su auténtica altura cuando juegan con las estrellas. Con ellas en los banquillos hasta los modestos se crecen y ponen los marcadores en contra de los pronósticos.

Tenemos semana de feria. El martes copa en el Camp Nou y el sábado, Liga en el Bernabéu. En Copa, ambos necesitan la victoria que es la clasificación. No se supone que el encuentro acabe con empate a cero que daría paso al Barça. En Liga, los barcelonistas tendrán menos urgencias por los dieciséis puntos de ventaja en la clasificación. El Madrid tendría más felicidad triunfando en el Camp Nou. No hacerlo en casa no significaría un drama.

Vistos los partidos del Barça en Milán y en casa contra el Sevilla, da la impresión de que el equipo atraviesa el valle de la temporada. Es decir, padece el bajón habitual por estas fechas. Messi volvió a marcar el gol del triunfo, pero fue el de Villa el que puso a los azulgrana en la batalla. Villa y Tello propusieron un futbol de ataque más vertical que el pausado y reiterativo en el que había caído el conjunto. La mayor tensión proporcionó la victoria. Contra el Madrid se espera el de la segunda mitad. El de la primera sería derrotado claramente. Los madridistas volverán a jugar su contragolpe velocísimo en el que Cristiano se transforma en el más peligroso de los delanteros mundiales. Puede ser decisivo.

La semana está marcada por los dos partidos. Lo demás es lo de menos.