Dos clásicos con fútbol tradicional

Era favorito el Madrid y jugó mejor durante el primer tiempo. Se igualó más en el segundo y aplazaron la eliminatoria los dos guardametas. El equipo madrileño salió a la carga y en cinco minutos hizo méritos para marcar. El fútbol suele crear contrasentidos y uno de ellos fue que el equipo apabullado, arrollado y aculado en su área, el Manchester United, marcó el primer gol. Fueron dos clásicos interpretando fútbol tradicional.

El juego de ambos equipos, a cara de perro, sin concesiones, sin relajación alguna, creó emociones suficientes para dejar sentado que se estaba viendo el mejor encuentro de la temporada. Era muy al estilo británico. Por ello llegó el gol de Welbeck. Fue en un córner como en los viejos tiempos. El empate tuvo parecida creación. Centró Di María y Cristiano, al modo que los espectadores gozaban los remates de cabeza de Santillana, se suspendió del cielo y, de cabeza, logró la igualada.

Pareció que el Madrid acabaría decantando la eliminatoria hacia su lado y no lo pudo hacer a pesar de las muchas carencias defensivas del equipo inglés. Rafael fue coladero permanente y De Gea, que fue de menos a más, pudo seguir con un solo gol en contra porque la zaga se multiplicó por el centro. Los mayores peligros madridistas llegaron por las bandas y, excepcionalmente, por la de Coentrao que hizo el mejor partido desde que está en el Madrid.

El Manchester se replegó con orden y aunque pudo padecer algún tanto más en contra, en realidad fue el conjunto que creó las mejoras ocasiones para marcar. Diego López hasta en el último instante evitó la derrota de los suyos. Estuvo magnífico durante todo el juego. En las dos ocasiones en que se enfrentó al Manchester, cuando jugaba en el Villarreal, dejó su puerta a cero. En el Bernabéu no ha tenido tanta fortuna como en El Madrigal.

La eliminatoria no está decidida. En Manchester, el Madrid tal vez encuentre espacios para marcar. Es previsible que no acabe con el cero en su casillero.

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