Barça y Madrid, rotaciones por Europa

El Barça goleó al Getafe con suplentes. El Madrid apabulló al Sevilla con un equipo sin varios titulares. Jaume Roura, al teléfono Tito Vilanova, trató de guardar fuerzas para afrontar la Liga de Campeones. Mourinho, con el campeonato nacional prácticamente perdido, apostó por el torneo europeo y por ello hizo relevos. Todos los equipos clasificados en el gran torneo continental ponen en el toda su atención. Seguir en las siguientes rondas no solo proporciona abundantes dineros, sino que también otorga gloria.

La actitud ante la jornada de Liga de los cuatro españoles fue distinta. Madrid y Barça dan por sentado que se clasificarán para la siguiente temporada y por ello se conceden algún descanso en el torneo nacional. Valencia y Málaga, que luchan por la cuarta plaza, aunque por el momento los malaguistas están sancionados por la UEFA y por tanto no pueden jugar el próximo campeonato continental, no se dieron descanso ante Celta y Levante respectivamente.

La primera gran confrontación es la del Madrid con el Manchester United. Para los madridistas esta eliminatoria es trascendental. Perdida la ilusión liguera y con la Copa en inferioridad de condiciones porque han de visitar el Camp Nou con empate a un tanto, es absolutamente necesario eliminar a los ingleses para seguir alimentando gran ilusión. Ganar Europa sería más que premio de consolación. Sería difuminar todo cuanto pudiera conseguir el Barça.

EL Barça tiene como gran adversario al Milán. El fútbol italiano acaba siendo siempre un difícil adversario. También lo tiene complicado el Valencia que, además, juega el primer partido en casa contra el Paris Saint Germain, equipo que ha sido potenciado este año con los petrodólares. En mi opinión, menos problemático lo tiene el Málaga, que ha de enfrentarse al Oporto, equipo que en los dos últimos años ha perdido a sus dos grandes figuras, Hulk y Falcao, delanteros con los que llegó a final europea.

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