En Doha, La Roja mantuvo el caché

España y Uruguay están citadas para junio en Brasil en la Copa Confederaciones. Ayer, en Doha, ya hubo triunfo español. La Roja se presta a toda clase de citas tanto oficiales como amistosas. Ángel María Villar, presidente de la Federación, le está sacando rendimiento económico a la mejor generación de futbolistas de la historia. El fútbol es ya cuestión de cifras. El bolo de esta ocasión en Doha donde se disputará el Mundial, de 2020 está por los tres millones de euros de los que se beneficiará la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) con lo que el encuentro a su beneficio ya estará cumplido. Al tiempo se garantizó la victoria, modo de mantener el caché.

El encuentro con Uruguay era amistoso y se jugó con la intensidad de confrontación en la que hay en juego más que dineros. Hubo incluso algún rifirrafe entre los contendientes. Durante todo el partido ambos equipos pusieron gran tensión en el juego.

Del Bosque igualó a Kubala con el número de partidos dirigidos como seleccionador: 68. Carles Puyol ingresó en el distinguido grupo de los centenarios al llegar a cifra tan elitista. La selección formo con ocho futbolistas del Barça, siete al comienzo, y fue reforzada por Azpilicueta, Sergio Ramos y Cazorla. Valió para que Vìctor Valdés ocupara la plaza de titular por la ausencia de Casillas a quien ya han retirado la escayola de la mano lesionada. Del Bosque insistió en lo del falso nueve y ello sirvió para que Cesc Fábregas marcara en disparo desde fuera del área que Muslera, incomprensiblemente, no detuvo. El mérito, pese al error del cancerbero, hay que adjudicárselo al barcelonista porque demostró que además del toque, además de buscar el gol en el área pequeña a base de toques sutiles conviene disparar desde fuera del área. Los goles más espectaculares siempre han llegado desde distancia notable.

El partido era amistoso, pero se jugó a buen ritmo. Uruguay pareció conformarse con el papel de comparsa, pero reaccionó y buscó en los contragolpes con Luis Suárez y Cavani poner en aprietos a zagueros y portero españoles. La presión de La Roja le impedía sacar el balón con limpieza. Su mayor virtud fue la firmeza defensiva, el buen orden, la capacidad para replegarse con ocho defensores.

Los dos goles de Pedro, el tercero fue culminación de una jugada trenza en la que intervinieron Villa y Cesc, pusieron a los uruguayos contra las cuerdas. Hubo superioridad española a pesar de los múltiples cambios. Fueron muy interesantes las apariciones de Azpilicueta e Isco. Del Bosque comienza a pensar en los relevos. Víctor Valdés, ocupo la plaza de Casillas y en dos oportunidades dejó sentado que también puede ser titular.

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