Sara Carbonero echa más dinamita al polvorín

Éramos pocos y habló Sara. Sara Carbonero ejerce como periodista y no renuncia a la libertad de expresión. Ha denunciado lo que todos sabíamos: el mal ambiente del vestuario del Madrid. No es nuevo que se cuente lo que sucede. No es noticia que entre los futbolistas y Mourinho exista poca comunión. Lo malo es que a la novia de Casillas se le achacará que habla con conocimiento de causa porque se lo cuenta Iker. Hace tiempo que de estos asuntos se sabe en la calle, lo dicen los diarios y hasta lo constatan los socios con sus silbidos al míster.

Los turiferarios de guardia echarán leña al fuego en defensa del entrenador. Acabarán pos condenar a Sara y consecuentemente, a Iker. Sara no puede presumir de haber dado una primicia, sin embargo, dado que hay pocos periodistas que en este asunto puedan ofrecer tanta credibilidad, se intentará condenar de nuevo a Iker. Ahora, lesionado, no podrá responder en el campo con sus providenciales intervenciones. Mourinho va a tener un argumento más en contra del guardameta internacional. Ya en una ocasión tuvo que salir a cantar la palinodia por su novia y en la presente tal vez acabe por decir que Mourinho es un santo y los jugadores le adoran.

Este nuevo altercado llega en vísperas de la eliminatoria de Copa del Rey con el Barcelona. Mourinho debe estar echando las muelas y, afortunadamente, no puede estar barruntando venganza. Es posible que se la tome más adelante si Diego López o Adán, que es mejor que Casillas, en su perversa opinión, cuajan buenas actuaciones. Las palabras de Sara pueden ser condena para su novio.

El ambiente del vestuario no va a tener repercusión en el equipo a la hora de la eliminatoria con el Barça. Los futbolistas son profesionales que por propia estima intentarán ganar. Hay duelo entre ambos equipos por ocupar la primera plaza mundial y aunque la Copa sea torneo menor vencer siempre da puntos en la cotización mundial. Y hay mano a mano entre Messi y Cristiano.

En el Bernabéu quien se la juega de verdad es Mourinho. La afición no soportaría una derrota más.