Barcelona y Madrid, pendientes de la Copa

El Barcelona y el Madrid consumieron la jornada de Liga pensando en la Copa. El miércoles juegan el primer partido de la semifinal. Circunstancia tan especial obligó a jugar contra Getafe y Osasuna con rotaciones y descansos para llegar al miércoles en plenitud. Cristiano le marcó tres goles al Getafe, auténtico “hat trick” porque fueron consecutivos y, como mandan los cánones, en la misma portería. Messí le superó en número, cuatro, mas en medio de su nómina marcó Pedro y le invalidó la definición inglesa que en España, ahora, parece obligado resaltar.

Inesperadamente Mourinho retiró del campo a Cristiano para que descansara. Alineó un equipo en el que hizo variaciones pensando en cómo parar al Barça. Roura dio descanso a Iniesta, Jordi Alba y Piqué por sanción y puso en cancha a Cesc en la segunda mitad. Thiago tuvo batuta en el centro y, sobre todo, cuando fue retirado Xavi.

Al Madrid le costó encontrar la portería getafense y lo hizo en jugada en que el árbitro concedió el primer tanto, ilegal por la acción de Carvalho que impidió con la mano que Moyá se hiciera con la pelota. Luego fue coser y cantar. Cristiano mostró una forma física esplendida y ganó en velocidad a todos los defensores y llegó a todas las contras con rapidez y precisión en el disparo. Y, además, fue más solidario.

Al Barça le sobraron fuerza para marcar más goles. Osasuna impidió comprobar la existencia de Víctor Valdés. La expulsión de Arribas lo dejó en mayor inferioridad de la prevista.

El domingo fue glorioso en el deporte español porque cayó otro título mundial en el historial. El equipo de balonmano en la final apabulló a Dinamarca la selección favorita. En el éxito no se debe olvidar al presidente Juan de Dios Román, que acabó el mandato y no se presenta a la reelección. Lo hace con un título tan importante debajo del brazo. El que no pudo conquistar en sus tiempos de seleccionador nacional.