Perdió el Barça y el Madrid afrentó al Valencia

Ya estaba bien. Al fin el Barça ha sido derrotado, susurraron los madridistas. Ha costado media Liga, pero en San Sebastián ocurrió el gran acontecimiento. Ganó la Real y la jornada se consumó con la escandalosa victoria del Valencia en Mestalla. Estábamos a dieciocho puntos y la Liga ha quedado ya en quince. Seguramente, habrá todavía ilusión por la remontada. El mejor Madrid apareció en Mestalla y en solo medio tiempo consiguió una goleada que puso en ridículo al Valencia y como consecuencia, el público sentenció definitivamente a algunos de sus jugadores.

Después de una semana polémica el Madrid acudió a Valencia dispuesto a borrar las dudas del encuentro de Copa. Valverde, entrenador valencianista, se equivocó y su planteamiento ante el pletórico Madrid, rapidísimo en el contragolpe, fue auténtico suicidio. Adelantar la defensa, improvisada, y colocar un centro del campo con futbolistas desorientados y sin capacidad para cortar los ataques madridistas desembocó en humillante goleada.

En Anoeta se jugó a las seis de la tarde porque la ciudad tenía prevista su gozosa noche de San Sebastián, que recomiendo a quienes no la hayan vivido. El besugo y el chuletón se comparten con el buen beber y la música. Las cenas tienen fin de fiesta con bailes y cánticos. No hay restaurante que se precie que no cuente con los músicos dispuestos a interpretar la “Marcha de San Sebastián” y las piezas de la tamborrada. Antes de que tal sucediera los jugadores de la Real pusieron música y alegría en Anoeta.

Messi nunca le había marcado un gol al equipo donostiarra en su estadio y lo hizo. El Barça se puso con 0-2 en el marcador y pareció que ya estaba dictada la sentencia. Reapareció la Real de los mejores tiempos que si bien ahora no cuenta con sus legendarias figuras que empezaban con Arconada y acababan con López Ufarte, si tiene espíritu similar. Y también su afición que es leal y fiel aunque haya malos resultados e incluso descenso.

En Anoeta se vivió una de las grandes jornadas del fútbol guipuzcoano. Y de pasó, alegraron al personal civil que tantas ganas tenía de ver a los azulgrana derrotados. No ganó el equipo catalán al Málaga en Copa y perdió en Donostia en Liga. Dos resultados consecutivos que pueden dar que pensar. El primero habría que olvidarlo porque Tito Vilanova alineó ocho suplentes. Lo de Anoeta es distinto. El Barça no es invencible. Tal vez el resultado pueda dar nueva visión a la Liga.