Casillas gana dos referendos a Mourinho

Iker Casillas no convocó ningún referéndum sobre su persona y lleva dos ganados. Mourinho llamó a las masas para que le ratificaran en el Bernabéu y en lugar de presentarse ante el pueblo a la hora del partido, lo hizo cuando en las gradas había cuatro y tres de ellos, los únicos que siempre le aplauden. Casillas apareció en el Palacio de los Deportes de Madrid en partido benéfico y los diez mil espectadores corearon su nombre. Fue rotundo plebiscito.

El equipo madridista se presentó en Valdebebas para reanudar la temporada y el entrenador tuvo el gesto navideño de permitir que los aficionados pudieran presenciar la vuelta al cole. Siete mil personas se dieron cita en las gradas, y aunque Casillas tampoco había hecho convocatoria alguna, se encontró con el placet de los seguidores madridistas. Corearon su nombre. El grito ¡Iker! ¡Iker! fue rotundo. Es la segunda respuesta a la actitud Mourinho quien ha tenido que ir a Dubai para encontrar a alguien que le defendiera en el caso de la suplencia de Casillas. Tuvo que ser Maradona, que no se ha distinguido por tener el alma serena.

Los madridistas han reprochado en encuestas, opiniones de todo tipo y dos manifestaciones corales en defensa del guardameta, la perversa decisión de Mourinho en Málaga. Ahora, se le plantea al entrenador qué camino escoger. Mantenerlo en el banquillo es demasiado riesgo y puede causar alteraciones en los graderíos del Bernabéu. No está el personal para que, encima, le provoquen con decisiones viscerales que perjudican al club. Devolverle a la titularidad es simple norma de obligado cumplimiento.